Francisco Cuello, “Fierrito” ¡Gloria a los héroes de Monte Chingolo!

23 Dic

A 43 años del “Combate de Monte Chingolo”, reproducimos el homenaje aparecido en El Combatiente Nº 199 a Francisco Cuello, “Fierrito”, obrero de la fábrica Del Carlo, de la zona norte del Gran Buenos Aires. 

Fierrito Cuello“Fierrito” era un compañero como su nombre lo dice, de “fierro”. Era de fierro porque siempre empujaba para adelante en las buenas y en las malas, cuando las cosas venían fáciles y fundamentalmente cuando venían difíciles. Combatiente del ERP y aspirante del PRT desde hace casi dos años, se caracterizaba por su constancia y empuje en las tareas y su sonrisa y alegría constantes.
Sus dos últimos meses de militancia fueron extraordinarios. Había comenzado su vida política en el Partido Comunista para abrazar más tarde el único camino de victoria para que la clase obrera conquiste la Patria Socialista: LA GUERRA REVOLUCIONARIA. Trabajó en varias fábricas de la zona norte del Gran Buenos Aires pero fue cuando entró a Del Carlo cuando comenzó a desarrollar un amplio trabajo de masas al tiempo que combatía en las filas del ERP. En fábrica, el sucesivo cambio de una sección a otra le permitió estrechar lazos con todos los compañeros y ganarse su más profundo respeto y cariño.
Hace poco fue elegido por sus compañeros de célula como delegado al plenario zonal del PRT.
Francisco Cuello murió heroicamente en combate, luchando por su clase y así lo comprendieron todos los obreros de Del Carlo.
Cuando llegó a la fábrica la noticia de su muerte, uno a uno, todos los obreros han pasando por la sección donde últimamente Fierrito trabajaba. Nadie lo podía creer, mejor dicho, nadie lo quería creer.
Nuestro Partido entonces, envió a la fábrica una declaración donde confirmábamos a todos los compañeros obreros de la gloriosa muerte del compañero Fierrito. Las compañeras y los compañeros lloraban y pararon espontáneamente.
En la sección donde trabajaba el día 31 se hizo una asamblea muy emotiva. Todos hablaron de los guerrilleros, de Fierrito, del PRT, del ERP. En otras secciones donde se festejaba el fin de año, un compañero dijo espontáneamente “que a pesar de que estábamos festejando el fin de año no podíamos olvidar a Fierrito que había muerto luchando por su clase obrera”.
Cuando un compañero del PRT fue a avisar a su hermana monja de la muerte de Fierrito, inmediatamente el resto de las religiosas se solidarizaron con ella expresando “ya nos imaginábamos que los guerrilleros eran gente buena porque Francisquito era un gran muchacho que quería mucho a la gente”.
En una villa donde Fierrito era muy conocido y en cuyas movilizaciones de junio y julio había participado, igualmente el sentimiento de dolor ante su muerte fue muy profundo y decenas de villeros ofrecieron espontáneamente su ayuda y colaboración al PRT, convencidos que ese es el mejor homenaje que se puede rendir a un obrero revolucionario muerto en combate: empuñar su fusil y ocupar su puesto de lucha.
Las siguientes cartas han sido entregadas por compañeros de la Fábrica Del Carlo a compañeros de nuestro Partido y son la más límpida y emotiva demostración del cariño por Fierrito de sus hermanos de clase.

Compañero Fierrito:
Escribo esta carta haciéndote un pequeño homenaje a tu lucha que nunca vacilaste en llevar adelante porque tu moral revoluciona ría era un ejemplo para todos nosotros. En tu fábrica no puede decir ningún compañero que tu muerte fue en vano porque tu fusil ya fue levantado por miles de compañeros nuevos.
El triunfo de la Revolución Socialista está cerca y tu nombre nunca se borrará de la historia de los verdaderos patriotas de esta tierra. Cuando llegue el triunfo de la Revolución, tu risa tan particular y tan alegre será escuchada en todo el territorio argentino y que Dios te tenga en la gloria junto a nuestro padre Ernesto CHE Guevara.
Hasta la Victoria siempre.
Una compañera.

RECORDANDO A FIERRITO
Cuando en la fábrica se enteraron de la muerte de Fierrito, toda la sección donde trabajaba quedó paralizada. Los compañeros no podían creerlo. En sus rostros se notaba una tremenda angustia y dolor. Y también rabia por los militares asesinos. De los ojos comenzaban a brotar lágrimas porque Fierrito era muy querido. Algunos compañeros dicen que él va a volver que no es cierto que haya muerto y yo me canso de repetir. “Si, está muerto, lo fusilaron los militares”. Todos los días no faltan algunos compañeros que cuenten alguna pequeña anécdota de él porque él siempre se estaba riendo. “Te acordes cuando Fierro me cantaba?” dice un compañero. Otro dice que era muy pituco al caminar, que parece que lo están viendo. O se acuerdan que a él le gustaba mucho el po lio. También cuando cebaba mate. O se acuerdan cuando salía con el carro de la basura, él decía que para tomar aire y salir del infierno de la sección. Otro compañero cuando lo veía trabajar le decía: “Acá está la Compañía de Monte RAMÓN ROSA JIMENEZ”.
una compañera.

Fierrito:
Tu compañero M seguirá tu lucha. Compañeros ha caído el compañero Fierrito en un combate del Regimiento 601 de Monte Chingolo. El compañero cayó luchando como un compañero honesto. Militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores.
También te diré Fierrito hermano, la tarde aquella que me llegó la noticia yo caminaba por la avenida por donde nosotros íbamos siempre a cumplir nuestras tareas. Extrañaba tu presencia, las lágrimas me caían y me sentía más fornido pero aún me siento fuerte como un fierro yo te saludo con un abrazo revolucionario.
Compañeros este fue un golpe para todos los compañeros de clase. Fierrito cayó luchando en defensa de nuestros intereses y también para hacer frente a los atropellos de las patronales y la burocracia.
Compañeros, debemos estar todos unidos y preparados para luchar. Con la experiencia de nuestro hermano Fierrito. Compañeros hoy me siento más fuerte que nunca pera levantar el fusil y salir a la lucha.
Compañeros, les saluda un compañero de fábrica Del Carlo y aportando mis posibilidades en lucha legal hago y lo digo mi condición de militante del único partido capaz de lograr la tranquilidad para el pueblo argentino.

CARTA AL DESAPARECIDO COMPAÑERO FIERRITO:
Con gran dolor he recibido la noticia de tu muerte mi querido compañero Fierrito, no podía creer que físicamente no te iba a ver nunca más. En mi mente se cruzaban rápidamente los pensamientos, los recuerdos de tantos momentos que hemos compartido ¡untos a veces felices y también difíciles me vienen a la memoria, tu recuerdo me persigue en todo momento, en cada acto tuyo, me parece estar viéndote reír, lo que siempre te ha caracterizado, porque vos eras de esas personas que poseen ese don maravilloso que solo Dios brinda a los seres humanos como vos, esa humildad y ese corazón tan grande que has sabido manifestarlo en tu gran amor a tu clase la clase sufrida de los obreros y por la cual has entregado tu vida.
Tu ejemplo ha sido muy grande y quedara imborrable en mí y en todos tus compañeros de Del Cario, porque no has bajado la frente en ningún momento y moriste como mueren los héroes luchando de frente, esto solo es patrimonio de un hijo digno de nuestro pueblo.
Tus compañeros de Del Carlo sabrán reemplazarte de la misma manera qué vos lo has hecho porque ser guerrillero es un orgullo, si por delante espera el futuro del pueblo, el pueblo que vos querías ver convertido en una patria libre y justa.
En esta carta quiero rendirte mi humilde y sencillo homenaje y la de tus compañeros de Del Carlo que sabrán recordarte siempre y en cada lucha que tengamos aunque sea por un aumento estarás presente dándonos toda tu fuerza espiritual para que lo que vos no has podido ver realizado lo hagamos nosotros.
Fierrito, nuevos brazos alzarán tu fusil y derrotaremos al enemigo!!

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A 43 años del Combate de Monte Chingolo

23 Dic

por Senda Guevarista

 Diciembre es un mes cargado de historias de luchas, si es que se ejercita la memoria, y algo que las clases dominantes siempre intentan ocultar o, en caso de no lograrlo, tergiversar. Y en esa historia reciente se encuentra una de las acciones guerrilleras urbanas más grandes y espectaculares del siglo XX, no sólo de nuestro país, sino de América Latina. El 23 de Diciembre de 1975, la dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) dio la orden de llevar adelante la acción militar más grande del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) que haya realizado desde su fundación 5 años antes: El asalto al Batallón de arsenales 601 de Monte Chingolo.

El contexto social político en Argentina, y todo el continente, era de un continuo y permanente auge revolucionario en todos los frentes de la sociedad a través de grandes movilizaciones, huelgas y debates, acompañada de crecientes acciones de lucha armada, como correlato del alto grado de la conciencia en la lucha revolucionaria, influenciada por la posibilidades de triunfo que había demostrado la revolución en Cuba de 1959.  En argentina la lucha de las organizaciones revolucionarias armadas se había desarrollado, en mayor medida, a partir de las puebladas semi-insurrecionales de 1969, contra la dictadura militar instaurada 3 años antes,  conocidas como el Cordobazo y Rosariazo, siendo estos dos centros urbanos con gran concentración obrera, popular y estudiantil.

104Hacia finales del año 1975 las consecuencias de la crisis mundial capitalista, impulsada por la crisis del petróleo dos años antes, se manifestaban en el orden local y acrecentaba la crisis política de las fuerzas de la reacción capitalista ante el ascenso de la movilización obrera y popular, y sus organizaciones políticas armadas. Luego de 7 años de dictadura militar  la apertura democrática de 1973, como salida negociada entre el Partido Militar con partidos y sindicatos burocráticos, llevó a que Héctor Cámpora se consagrara presidente con grandes expectativas populares. Pero pronto quedo hecho añicos la esperanza democrática con el viraje derechista producto del autogolpe que hizo renunciar al mismísimo Cámpora apenas 48 días después de asumir el gobierno. El regreso de Perón aceleró dichos planes, con la “Masacre de Ezeiza” de por medio, y pronto quedó al descubierto cuán lejos estaba la idea de que el regreso del gran líder era para realizar un programa revolucionario de liberación, sino más bien contener las fuerzas insurgentes y evitar la caída del Capitalismo en Argentina. La muerte del mismo Perón un año después, generó un vacío político que para controlar el continuo ascenso de la fuerzas insurgentes se acentuó la línea de acción de fuerzas para-estatales de represión clandestina como las tres A y lo Comandos de lúmpenes dirigidos por oficiales de las Fuerzas Armadas. La lucha contrainsurgente del gobierno peronista se termina de ir consolidando con cuatro decretos, firmados a los largo del año, por la vice-presidenta Isabel Martínez de Perón. El primer decreto de “aniquilamiento de la subversión” (Decreto 261/75) data del 5 de febrero de 1975.

Luego, a mediados del mismo año, la movilización obrera y popular había alcanzado gigantescas proporciones durante las jornadas de Junio y Julio en la que las bases obreras sobrepasaron a las conducciones sindicales burocráticas y desarrollaron históricas huelgas para enfrentar el ajuste del tristemente célebre Celestino Rodrigo, ministro de economía del Gobierno de Isabelita.

Es ahí donde el PRT analiza que la salida represiva es la variante más cercana que tiene la clase dominante Argentina y que cuenta con el apoyo del imperialismo para desarrollarlo. Por lo tanto, como se encuentra en los documentos internos y públicos del PRT-ERP realizan grandes esfuerzos por alcanzar una apertura democrática e impulsa alianzas y frentes para lograrlo. Pero en paralelo el PRT-ERP también realiza planes para preparar la resistencia, sobre todo desde una estrategia combinada que comprende los frentes de lucha urbana y rural. Para ello se desarrolla la idea de una gran operación para hacerse de un arsenal de armamento y fortalecer la ya asentada Compañía guerrillera del ERP en el monte tucumano y, en simultaneo, dar un golpe moral que atrasara los planes represivos del Partido Militar, a través de una operación sin precedentes a las fuerzas Armadas en el corazón del poder político de Argentina.

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De ese modo luego de meses de preparación y grandes dificultades, como la caída del prominente obrero revolucionario y comandante del ERP, Juan Eliseo Ledesma (Comandante Pedro, Jefe del Estado Mayor del ERP), se realiza la movilización de al menos 300 guerrilleras y guerrilleros que compondrían el Batallón “José de San Martín”, integrado por tres compañías de combatientes. La acción comprendía varias acciones de distracción y contención, ante lo que sería la respuesta de las fuerzas del Estado luego de ser alertada. Mientras, un grupo de más de 70 combatientes ingresarían al cuartel. La operación en general dejaría sentada un gran hito para las generaciones futuras de revolucionarios y revolucionarias, de osadía, coraje, firmeza y entrega a la causa de liberación de la humanidad.

Pero lamentablemente la operación no fue como se esperaba. Porque las fuerzas militares del Estado Argentino estaban en alerta, producto del trabajo de un lumpen obrero convertido, vía la extorsión y corrupción, en agente infiltrado del batallón de inteligencia del ejército opresor. De este modo, aunque no tenían precisiones de lugar y momento, conocían que había movilización de recursos y personal del ERP a la provincia y por lo tanto preventivamente habían realizado planes de defensa de sus cuarteles ante un posible ataque de las fuerzas insurgentes. Por lo que el factor sorpresa, vital en las acciones de lucha irregular, lo tenía la reacción y no las fuerzas revolucionarias. Por lo tanto, más allá que la mayoría de las acciones secundarias a la incursión en el cuartel fueron exitosas, la principal tuvo un costo altísimo en compañeros y compañeras caídas y sin lograr el objetivo principal. Esto significó un duro golpe para los planes revolucionarios, pero lejos estuvo de ser la acción que terminó con la experiencia del PRT-ERP, como tanta tinta se gastó en deslegitimar a esa generación por tener la osadía de tomar “el cielo por asalto”.

Es el deber de las generaciones presentes y futuras de luchadores y luchadoras sociales y políticos hacer los balances de aquella acción y comprender cada uno de los aspectos que impulsaron a nuestros padres y madres revolucionarios/as a tomar cada una de las decisiones. Pero en ningún momento debemos caer en la visión derrotista que el pacifismo burgués y reformista nos ofrece como visión de único camino y en el cuál no hay experiencia alguna que la confirme. Porque comprendemos que toda propuesta revolucionaria tiene que aprender en la práctica, y reflexión mediante, la ciencia y arte de hacer la revolución. Y en ese camino estaban la generación setentista del pueblo que soñaba con una sociedad distinta sin miseria ni hambre, ni explotadores ni explotados. Las razones por las que ese contingente revolucionario se lanzó al combate el 23 de diciembre, a las 19:45 horas, de 1975 siguen aún vigentes y están a la vista de todos y todas, sobre todo ahora que el capitalismo muestra nuevamente su verdadera cara: la guerra, el hambre y la explotación. Y aunque el camino actual sea distinto, siempre avanzaremos con el ejemplo moral y ético de aquellos héroes y heroínas de la batalla de Monte Chingolo. Su legado se mantiene vivo en la lucha obrera y popular presente y futura, hasta que triunfe verdaderamente la verdad, la memoria, la justicia y la igualdad.

Hoy somos sus continuadores!

monte chingolo

Caídos/as y Desaparecidos/as del Ataque a Monte Chingolo

Acevedo de Hiller, Adelina Filomena

Barbate, Daniel Roberto

Belluz, Juan Pedro

Benítez, Juan

Blanco, Francisco Javier

Boca Aragón, Hugo

Bonet, Carlos Lucas

Bruschtein Bonaparte, Aída Leonora

Bulit, Pascual Alejandro

Cejas, Roberto

Cinqualbe Logarzo, Carlos María

Colacelli, Horacio Fernando

Colautti, Hugo Francisco

Correa, Jorge Alberto

Crespo Rodríguez, Carlos José

Cuello, Francisco Esperito

De la Fuché

Delfino, Eduardo Alberto

Enatarriaga, Nelly

Escobar Bustos, Eduardo César

Fabián, Orlando

Finochiaro, Norma

Garbozo, Luis Alejandro

García, Ernesto

Gatto Rosenthal, Silvia Ana María

González Rodríguez, Ángel

Guanziroli, Tristán

Isaurraldi, Juana María

Islas Ibarra, Ismael

Lafuente, Mónica

Lasorba, Vicente

Lescano, Ana María

Liendo, Ana María

Lorenzo Rodríguez, Omar Juan

Machado, Carlos Alberto

Marabotto Figueroa, María Inés

Mastrogiovani, Alejandro

Menéndez, Luis

Mensi, Rubén Víctor

Monzón, Ismael Antonio

Mosqueira, Víctor

Oroño Delgado, Carlos Omar

Paredes, Cristóbal

Ragone, Ricardo

Ramos Berdaguer, Guillermo Pablo

Rinaldi, Nancy Alejandrina

Rivas, José Alfredo

Rivolta Bonino, Roberto José

Rizzo, Hugo Oscar

Salinas Mandiola, Guillermo Salvador

Salvador, Humberto Ángel

San Martín, Guillermo Horacio

Sánchez, Carmen Gloria

Sánchez, Miguel Ángel

Santa Cruz, Abel

Santucho, María del Valle

Schottenfeld Granik, Gastón Raimundo

Siba, Rodolfo

Sopena, Élida

Spoturno, Luis Alberto

Stanley, Carlos Horacio

Stegmayer, Roberto

Suárez, Carlos

Tauil, Enrique

Tisminetzky Kestelboim, Claudio Arturo

Valencia Stula, Juan Carlos

Vázquez Valdivia, Víctor

* Información proveniente de la Comisión de Familiares de Desaparecidos de Lanús, Daniel De Santis y el libro “Monte Chingolo” de Gustavo Plis-Sterenberg.

 

TRELEW- 46 AÑOS

24 Ago

A 46 años de la masacre de Trelew.
La memoria se construye luchando en el presente.
Con su bandera hasta la victoria
Ni olvido, ni perdón!
La Sangre derramada, Jamás será negociada!
Gloria a los heroes y heroinas de Trelew!

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Con varias pintadas en la ciudad de Rosario se sigue recordando a nuestros/as compañeros/s

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En Trelew se realizó la histórica marcha al aeropuerto.

Captura

El golpe del 19 de julio

15 Ago

Por Organización Revolucionaria Guevaristas-ORG

La última dictadura no cometió “errores” ni “excesos” como muchas veces difunden, para confundir, los milicos y los intelectuales de la clase capitalista. El terrorismo tenía objetivos bien claros: derrotar a sangre y fuego el auge de masas que protagonizaba nuestro pueblo desde 1969 y exterminar (literalmente) las organizaciones revolucionarias surgidas de su seno.

Por eso, el 19 de julio de 1976, cuando la dictadura genocida logró dar con el paradero de Mario Roberto Santucho (Roby) y toda la dirección del PRT-ERP, cumplió uno de sus más preciados objetivos políticos y militares. Ese día, una patrulla del ejército genocida irrumpió en un departamento de Villa Martelli, provincia de Buenos Aires, donde estaban Santucho, Secretario General del PRT y Comandante del ERP, Liliana Delfino destacada militante y compañera del Roby, Benito Urteaga, miembro del Comité Ejecutivo (CE) del Partido y la militante Ana Lanzillotto. Ese mismo día cayeron Fernando Gértel y el “Gringo” Menna, compañero de Lanzillotto, también miembro del CE, quien fue brutalmente torturado durante días.

Benito Urteaga murió en el enfrentamiento con los milicos, mientras que Santucho quedó gravemente herido y fue conducido vivo a Campo de Mayo. Liliana Delfino y Ana Lanzillotto fueron llevadas al mismo centro clandestino de detención. Estaban embarazadas. Todas y todos continúan desaparecidas/os. El hijo de “Ani” y el “Gringo”, Maximiliano Menna Lanzillotto, logró recuperar su identidad en 2016, gracias al enorme laburo de “Abuelas”.

El PRT-ERP era calificado en el “Plan del Ejército” como “Oponente Activo de prioridad 1”. La militancia perretista era tachada de “irrecuperable” y Santucho considerado como enemigo Nº 1.

La burguesía argentina tenía bien claro que la clase trabajadora y el pueblo iban a resistir la dictadura, como ya habían hecho durante los golpes anteriores. Y también que la presencia de las organizaciones revolucionarias le podía dar otro sentido a la lucha y a la resistencia. Por eso, ya desde 1975 las Fuerzas Armadas apelaron a la tortura, el secuestro y la desaparición forzada para “aniquilar” -en todo el sentido de la palabra- a las fuerzas de la Revolución.

Todos los diarios de Argentina comunicaron eufóricos el asesinato del Roby y el secuestro de la dirección del PRT. “Aniquilaron la cúpula extremista”, rezaba en grandes letras de molde la tapa de Clarín del 21 de julio.  “El Ejército obtuvo una de sus más fulminantes victorias”, sostenía la agencia oficial Telam.

Sin dirección revolucionaria no hay revolución. Puede haber resistencia, rebeliones populares, huelgas, manifestaciones, pero si no existe una organización revolucionaria que aspire a la toma del poder no hay posibilidad de derrotar a las fuerzas de la burguesía. Eso lo entendieron bien los milicos y lo sabían las compañeras y compañeros del PRT-ERP. Esa es una de las razones por las cuales, desde mediados de 1975, en vistas a la escalada de violencia del Estado y la posibilidad cierta del golpe, habían comenzado las tratativas para unificar a las principales organizaciones guerrilleras -Montoneros, OCPO (Organización Comunista Poder Obrero) y el PRT-ERP- en la Organización para la Liberación de Argentina (OLA).

Ese 19 de julio la burguesía asestó un durísimo golpe a las fuerzas revolucionarias y populares. Desde aquellos días no ha surgido aún una fuerza política que alcance el desarrollo que tuviera el PRT. Y no nos referimos al asunto de la lucha armada, sino a  la cuestión que desde entonces no ha habido una organización que se plantee seriamente la problemática del Poder. Incluso en los ‘90 fueron hegemónicas una serie de teorías que sostenían que era posible “cambiar el mundo sin tomar el poder”. Desde aquella época y aún hoy, buena parte de las organizaciones populares “descubrieron” que la única forma “realista” de dar la pelea es en el interior de los partidos de la burguesía (fundamentalmente el PJ). Mientras que otros se han conformado históricamente con saber que están a la izquierda del resto. Todos, en general, sin vocación por construir la fuerza social que pueda colocar a la clase obrera y al pueblo en el poder. El golpe del 19 de julio todavía nos duele. El vacío que dejó la caída de la dirección del PRT sigue vacante.

Por eso, como parte de una corriente que nos sentimos herederas y herederos de la generación de los ’70 y en particular de la mayor experiencia del guevarismo en Argentina (el PRT-ERP), entendemos que es vital recuperar nuestra historia, y comprender el significado de determinados procesos. Para nosotras y nosotros la dictadura tuvo un carácter contrarrevolucionario. El asesinato, la persecución y desaparición de miles y miles de compañeras y compañeros tuvo como objetivo perpetuar el sistema capitalista. Tuvo como objetivo destruir las organizaciones revolucionarias que había parido la lucha popular. Si partimos de esa idea quizá estaremos de acuerdo en la importancia de reflexionar alrededor del “golpe del 19 de julio”, en la necesidad de homenajear y recuperar el pensamiento y acción de aquellas compañeras y compañeros. Y en la importancia vital de construir, para nuestra época, la organización revolucionaria que pueda por fin garantizar la tarea que quedó pendiente desde aquel entonces: La Revolución en Argentina. Que logre sacarnos de la miseria, la dependencia y la injusticia cotidiana; irracionales en estas tierras pródigas y fértiles por su naturaleza y su pueblo.

Mario Roberto Santucho, Liliana Delfino, Domingo Menna, Ana María Lanzilloto,  Jorge Benito Urteaga, Fernando Gértel,

¡Hasta la Victoria Siempre!

¡AVOMPLA!

¡La sangre derramada, jamás será negociada!

 

19 de julio

22 DE AGOSTO: PIEL Y LATIDO

22 Ago

 

 Y tu recuerdo, permanecido,
me está diciendo, me está diciendo,
que no hay olvido.

Breve es mi canto, que no te olvida,
piel y latido, piel y latido,
sombra encendida.

(“De no olvidar”- Alfredo Zitarrosa)

Con estas palabras, el gran cantautor  uruguayo Alfredo Zitarrosa sintetizaba el poder de la memoria, el peso que ejerce el pasado en el presente y cómo ambos tiempos se entrelazan de manera continua. El olvido pareciera no poder concretarse, porque hasta el propio cuerpo, se esmera en lograr que el recuerdo permanezca.

El mes de agosto en Trelew, por su carga política e histórica, nos marca con mayor fuerza el vínculo del pasado con nuestro presente. Y esto es así porque Agosto, desde hace cuarenta y cinco años nos obliga a no olvidar. En primer lugar a lo/as diecinueve compañero/as fusilados por la dictadura de Lanusse en la base aeronaval de Trelew, durante la madrugada del 22 de agosto de 1972. En segundo lugar, nos trae siempre a la memoria los motivos que llevaron a esto/as combatientes a tomar la decisión de enfrentar el poder represivo e incorporarse a distintas organizaciones armadas.

A partir de la segunda mitad de la década del sesenta y en el marco del desarrollo del terrorismo de estado, las dictaduras llevaron adelante acciones represivas para terminar con la disidencia política, social y cultural. Todos aquello/as que resistieron, fueron equiparados con la figura de delincuente, naciendo de esta manera el mediático (por esa época) termino de “subversivo”. Concepto que se aplicó a estudiantes, trabajadores y todo miembro de alguna organización política o social que se opusiera al régimen económico y social.

En la última década, muchos han sido los intentos por convencer a las nuevas generaciones, de que esto/as “jóvenes idealistas” lucharon solo por la libertad -en el sentido más vacío de la palabra- y por recuperar la democracia electoral en el país. Lo que busca esta perspectiva, es ocultar, borrar palabras como revolución o socialismo, justamente  palabras  que llenaron de sentido el accionar de miles de hombres y mujeres a lo largo y ancho del territorio, más allá de las diferencias o pertenencia a una u otra organización política.

Alguna vez el filósofo revolucionario Walter Benjamin, escribió sobre la idea de “redención de los vencidos”. En ella sintetizaba su pensamiento en relación a la fuerza que ejerce la historia de las generaciones precedentes, sobre las que les siguen. Hay voces del pasado que resuenan en el presente, vencidos que deben recordarse y principalmente luchas que deben ser continuadas. Solo así, las generaciones pasadas obtendrán la reparación de las injusticias que les toco vivir.

El 22 de agosto sintetiza esta continuidad entre pasado y presente, resume lo que queda por alcanzar, por destruir para luego construir. Nos grita de frente, que el proyecto político por el cual lo/as compañeros dieron sus vidas, tiene plena vigencia en un país como el nuestro, donde las desigualdades e injusticias sociales están a la orden del día.

Basta con pensar en los pibes muertos a manos de policías, las niñas y mujeres que “desaparecen” para convertirse en mercancía sexual; o la pobreza estructural que padecen enormes porciones de la población tanto en aéreas rurales como urbanas. Así, podríamos continuar enumerando razones que motivan a retomar las banderas de lo/as compañero/as combatientes.

El agosto que nos toca este año, es muy particular en relación a los anteriores. Por un lado estamos ante una avanzada represiva por parte del estado nacional teniendo por estos días a la provincia de Chubut en particular como principal escenario para ejecutar la violencia contra el pueblo. Es urgente realizar todo tipo de medidas lucha desde la más amplia unidad de las organizaciones populares, para exigir la aparición con vida de Santiago Maldonado, el cese de la represión al pueblo mapuche en lucha y la libertad de Facundo Jones Huala y de todos los presos políticos.

Por otro lado este agosto también está marcado por lo electoral. Las elecciones primarias (PASO) habrán dejado su impronta y toneladas de politiquería barata, como de promesas sin cumplir. Por nuestra parte, como expresión política del “guevarismo” buscamos constituirnos como alternativa electoral, popular y participativa, nos metemos cada vez más en el juego sucio de las elecciones, convocando con un mensaje limpio y comprometido a cambiar esta sociedad cada vez más corroída.

El contexto actual, impone como tarea dar pelea en todos los frentes posibles. En los sindicatos y centros de estudiantes para enfrentar medidas de ajuste, que patrones y políticos buscan hacer caer sobre las espaldas de los/as que menos tienen; en los barrios y en las calles. La construcción de herramientas electorales, que permitan presentar una opción que en verdad represente a lo/as de abajo, es un frente más con el cual se puede sumar en la construcción de organización popular, lejos esta de ser la única vía para cambiar el actual estado de las cosas.

Parafraseando una vez más a Zitarrosa, algún día “El sol del pueblo arderá…”. Con esta premisa hecha carne se nos fueron lo/as compañeros, con esta premisa regresan cada 22 de agosto.

AVOMPLA comandante Santucho

15 Ago

En un nuevo aniversario del natalicio del Comandante Mario Roberto Santucho, la artista Villy  publica en su página facebook este hermoso homenaje que decidimos tomar prestado.

La imagen y el pensamiento del Roby y el PRT-ERP es cada día más difícil de esconder. Hay una juventud en Argentina que empieza a reencontrarse con los y las revolucionarias del 70.

AVOMPLA!

El Roby por Villy

Mario Roberto Santucho ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE! El Combatiente de Julio de 1976

22 Jul

El Combatiente N° 226. Miércoles 28 de julio de 1976.

COMANDANTE CARLOS ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

El Combatiente 226 SantuchoUna noticia terrible, llenó de estupor primero, de dudas después y por último de inconsolable dolor el corazón de millares de hombres y mujeres de nuestra Patria; la desaparición física, muertos en desigual combate, de nuestro querido Comandante Mario Roberto Santucho junto a los compañeros del buró Político del PRT Domingo Menna y el Capitán Jorge Benito Urteaga.
Esta desgracia que enluta al pueblo argentino, tuvo lugar en momentos en que los compañeros se hallaban transitoriamente en un departamento de Villa Martelli, siendo sorprendidos por las fuerzas contrarrevolucionarias estableciéndose el desigual combate cuyo fin fue el asesinato de los tres camaradas al acabárseles las municiones.
Así un 19 de julio de 1976, nuestro Partido nuestro Ejército guerrillero, la clase obrera y el pueblo argentino, pierden al más grande dirigente que haya producido el proceso revolucionario en nuestra Patria. Un genial jefe del proletariado llamado ha ubicarse entre los grandes jefes de las revoluciones obreras triunfales.

CÓMO ERA NUESTRO COMANDANTE

Mario Roberto Santucho, Robi, como le decían cariñosamente los amigos, Comandante Carlos, su nombre de guerra, es hijo de la provincia de Santiago del Estero, iniciado en la vida política siendo estudiante en Tucumán, junto al vigoroso proletariado azucarero. Allí en ese magnífico yunque formado por el formidable impacto de la expresión de la lucha de clases se forja una voluntad de acero, una vocación revolucionaria, un espíritu proletario, una personalidad humilde y una determinación de vencer.
En una larga recorrida por los países de América, recibió el impacto de la realidad latinoamericana, de la brutal explotación del imperialismo, aprendió a amar a este pueblo y comprenderlo y comprendió en toda su magnitud las características comunes de la lucha en América, continental por su contenido y nacional por su forma. Como corolario conoció la Revolución Cubana y su maravillosa realidad y comprometió el resto de su vida a realizar una obra igual.
Pero lo determinante en su formación, como él mismo nos señalaba son las irreemplazables experiencias junto a las masas que dejan un indeleble sello de clase que no abandonará jamás y que se ponen en evidencia permanentemente al encarar los complejos problemas de la construcción del Partido, donde la óptica de clase era el punto de vista insoslayable de nuestro Comandante y su constante prédica en la formación de los cuadros.
Celoso del estudio de los clásicos del marxismo, con Lenin y los vietnamitas como cabeceras, atento a la opinión de las masas, aplicando la objetividad leninista, analizando en profundidad cada experiencia, yendo al fondo de los problemas, a sus raíces, profundizando el corazón de los hombres, centrando en el intelectual colectivo del Partido, con un estilo de trabajo proletario y una singular modestia, tal es la forma como llegó a formar el pensamiento revolucionario en nuestra Patria, expresado en la línea de nuestro Partido, ideología del proletariado que al ser tomada por las masas se transforma en poderosa fuerza material, principal arma en la guerra del pueblo.

LA CONSTRUCCIÓN DEL PARTIDO

En la mente y el corazón del Comandante Carlos había un solo norte: la toma del poder para el pueblo, y comprendía en toda su profundidad que la herramienta principal es el Partido de la Clase obrera, dirección político-militar del Ejército del Pueblo. De allí que sus esfuerzos principales se centraban en esa tarea estratégica; cómo debía ser ese partido, cómo construirlo.
Así es que ya en el IV Congreso del PRT su papel es muy destacable en la formulación de la estrategia revolucionaria, pero sin duda es en el V Congreso cuando la agudeza de análisis de Mario Roberto Santucho se expresa en toda su magnitud y su papel se torna determinante en las discusiones precongreso con su profundo análisis del carácter de clase de la lucha interna en el Partido donde desnuda al mejor estilo leninista las lacras pequeño burguesas enquistadas en el Partido que se oponían a la guerra.
Con la justa convicción de que el eje de construcción del Partido pasa por el proletariado industrial y que todo otro eje conlleva inevitables desviaciones, dirige directamente la primera gran experiencia en el frente de Fíat en Córdoba en los meses siguientes al V Congreso. Y es de esa formidable dinámica del proletariado cordobés de donde extrae las mejores experiencias en los aspectos concretos de la construcción del Partido en las fábricas, las cuales llevadas a los Comités Centrales, analizadas en profundidad a la luz del marxismo, devienen en línea concreta de construcción.
Con la idea clara de que los problemas de organización del Partido, no son problemas administrativos, sino política de formación de cuadros, siempre escuchando al hombre de trabajo, al obrero, al campesino, al artesano, con su notable modestia, siempre desde el punto de vista de las masas, supo formarse como jefe de la Revolución y formar los cuadros del PRT como los compañeros Antonio Fernández, Domingo Menna, Comandantes Juan Eliseo Ledezma, Juan Manuel Carrizo, Capitán Benito Urteaga y todos los compañeros que han dado generosamente su sangre en pos de la felicidad del pueblo.

LA ORGANIZACIÓN DEL ERP

Es así como se llega a las condiciones adecuadas para llevar a la práctica uno de los lineamientos más claros del V Congreso. La organización de un Ejército revolucionario con unidades regulares capaz de enfrentar con éxito y quebrar la espina dorsal del ejército contrarrevolucionario. Se aboca a la gigantesca tarea de organizar ese ejército, tarea compleja y difícil teniendo en cuenta que se contaba con muy poca experiencia directa en tan grande empresa. Se da, entonces, al estudio concienzudo de las experiencia de nuestro Partido, desde el primer desarme, que tantas veces enseñó directamente a hacerlo, hasta las primeras acciones de toma de cuarteles.
Estudia profundamente las experiencias internacionales, la gloriosa gesta del Ejército Rojo, del Ejército Popular en China, de la heroica Revolución Cubana, todas las experiencias del proletariado internacional y en especial la insoslayable experiencia vietnamita.
Con todo ese material, desarrollado a conciencia, concibe la formación de las unidades regulares del ERP: la Escuadra, el Pelotón, la Compañía, el Batallón y ya está pensando en los futuros Regimientos.
Así también se presentan las condiciones de iniciar la apertura del primer frente rural en Tucumán. Allí está el Comandante, al frente de la Comandancia de la Compañía de Monte, llevando a la práctica una concepción de Guerra Popular tomada de la experiencia internacional, pero eficazmente adaptada a las condiciones nacionales. Y allí se pone a prueba, una vez más su característica sencillez y sobretodo su gran amor y respeto por el pueblo, permanentemente consultando al hombre del lugar, al hombre que sufre directamente la brutal explotación y opresión, al hombre que sintetiza toda la experiencia de lucha y el odio de los pueblos al opresor.

SU PENSAMIENTO: EL PENSAMIENTO MARXISTA ARGENTINO

El resultado de esa conjunción de experiencia internacional con la lucha de clases en nuestra Patria, del estudio en verdadera profundidad del marxismo, es el pensamiento de nuestro Comandante, magníficamente expresado en la línea de nuestro Partido, en la justeza de su contenido, comprobada en los resultados concretos; construcción en el seno del proletariado; formación de las unidades del ERP; desarrollo de la guerra rural como la única manera de posibilitar la construcción de grandes unidades; política de unidad con todos los revolucionarios; línea de masas y alianza con las clases interesadas en la revolución; política internacional prudente pero clara y con perspectivas estratégicas; todo teñido de un sello de clase de firmeza en los principios y de flexibilidad en la táctica: tal es el pensamiento de Mario Roberto Santucho.

LA MUERTE DE UN JEFE

La noticia de su muerte batiéndose hasta el último cartucho con los enemigos del pueblo, ha llenado de estupor, de dolor y de odio el corazón de millares de argentinos, hombres y mujeres de la clase obrera y el pueblo a quienes el Comandante había sabido llegarles hasta el fondo de su alma. Nada puede consolar el dolor que sentimos por su desaparición, vemos rostros del pueblo transfigurados por la terrible noticia, corazones acongojados y proletarios puños crispados de odio. Son los millones de hombres y mujeres que ayer lloraron al Che y hoy lloran a nuestro Comandante se alinean de esta margen del río de sangre que divide las clases en Argentina, preparándose para el combate, acumulando experiencias, tensando las fuerzas para lanzarlas contra el opresor.

HACER REALIDAD SUS IDEAS: RECOGER SU FUSIL

En el número anterior de El Combatiente editorializa “Persistir y Vencer”. “La locura asesina del enemigo causa profundas heridas en nuestras filas, caen compañeros muy valiosos, caen familiares que nada tienen que ver, caen activistas o simples sospechosos. Ante ello, alguno que otro compañero vacila y teme. Pero la absoluta mayoría unida como un solo hombre, se yergue decidida a persistir y vencer cualquiera sean los obstáculos y sufrimientos. Esa elevada moral es nuestra principal arma, ella conmueve y moverá millones de argentinos por el camino de la guerra revolucionaria”.
Hoy, esa locura asesina nos ha infligido la más profunda que haya soportado nuestra revolución la muerte de nuestro jefe y los compañeros del Buró Político Domingo Mena y el Capitán Benito Urteaga. El Combatiente anterior no estaba aún distribuido cuando ocurrió la desgracia, no se conocía aún la frase que citamos; sin embargo, el Partido como si hubiese escuchado esas palabras, estrechó filas, seca sus lágrimas y se yergue decidido a persistir y vencer. De todos los rincones, de todas las actividades, especialmente desde los frentes de masas nos llegan los mensajes de los compañeros, y todos en medio del dolor, se cuadran ante los compañeros caídos y se presentan “A la orden camarada Comandante, Venceremos”.
Esta formidable y emocionante actitud del conjunto del Partido, es el resultado de su obra y es la obra que debemos continuar con tenacidad, con trabajo, con disciplina, con espíritu revolucionario, manteniendo centrado el eje de construcción del Partido en el proletariado fabril, con una correcta política de formación de cuadros, en un eficiente funcionamiento de los organismos partidarios a fin de obtener los máximos resultados del intelectual colectivo.
Si grande es la pérdida, también grande es la herencia, rica su producción escrita, clara su escuela, simple y eficiente su estilo de trabajo. Fuerte como nunca el Partido, decidido a “luchar, fracasar, volver a luchar”, y así en línea ascendente hasta el triunfo de la revolución. Muy grande es nuestra seguridad de que sabremos ser merecedores de la confianza que nos dejó el Comandante porque tendremos dos columnas en donde apoyar este edificio: el cúmulo de enseñanzas del jefe caído y las masas, estas formidables masas argentinas que llorando en silencio a su líder “tascando el freno” en las fábricas, preparan tenaz resistencia a la dictadura, acumulando experiencias para tensar al máximo las fuerzas en el próximo auge, seguras que tendrán a su frente un sólido Partido digno heredero de su Secretario General, Comandante Mario Roberto Santucho, capaz de conducirlas por el difícil pero seguro camino de la victoria.
La burguesía y el imperialismo, los militares asesinos, los odiados explotadores del pueblo festejan el duro golpe aventado a la guerrilla y lanzan campañas propagandísticas en el sentido de que muertos los jefes, se terminó la guerrilla, en un vano intento de desanimar nuestras filas, las filas del pueblo. Pero si duro fue el golpe y eufórico el festejo de su triunfo, por parte de los criminales contrarrevolucionarios, más amarga y aplastante será su derrota porque Mario Roberto Santucho, nuestro Comandante, nuestro compañero, no ha muerto, está presente en el corazón del pueblo, en sus escritos, en su escuela, en su ejemplo de voluntad revolucionaria, en el Partido Revolucionario de los Trabajadores, que hoy más firme que nunca, de pie presenta armas:

COMPAÑERO COMANDANTE JEFE:
¡A LA ORDEN HASTA LA VICTORIA!

Luis Mattini

JUNTO A LA CLASE OBRERA Y EL PUEBLO CORDOBÉS

santucho y la COLa clase obrera y el pueblo cordobés no podrán olvidar jamás a quién compenetrado de los más puros sentimientos revolucionarios y convencido de la justa causa del proletariado, asimiló consecuentemente su ideología en la práctica concreta; en los duros momentos en que los trabajadores enfrentaban a la Dictadura Militar de Onganía, contando de esa forma en sus filas con un dirigente revolucionario de las cualidades de nuestro Secretario General y Comandante Jefe, Mario Roberto Santucho.
De hecho que esta actividad suya no es casual sino producto de su límpida trayectoria de un consecuente revolucionario; albergaba así en sus sentimientos e ideología el más profundo interés de clase en el marco del avance revolucionario de las masas y con profundo espíritu leninista de “Aprender de las masas para educar a las masas”.

SU PRÁCTICA CLASISTA EN LAS LUCHAS CORDOBESAS

Firme con su ideología proletaria y su pensamiento revolucionario, no dudó ni un segundo que esas luchas obreras y populares contra la Dictadura marcaban el rumbo victorioso de la revolución Socialista iniciado en el Cordobazo. Persuadido de esa situación bregó incansablemente por la aplicación práctica de las orientaciones de nuestro V Congreso en las formaciones de las unidades guerrilleras al calor de las luchas obreras y populares.
Él personalmente no sólo alentó sino que impulsó y participó activamente en la lucha contra el hambre, en esa circunstancia, llevando adelante la campaña militar de expropiaciones de víveres y su reparto en las barriadas pobres de la población, orientando a una justa y correcta distribución como base para la educación y propagandización de las ideas socialistas.
Jamás dejó de lado la propaganda revolucionaria viendo con intensidad su verdadera importancia; por ello es que la clase obrera y el pueblo cordobés, vieron por primera vez desplegar las banderas de su querido ERP en el marco de las movilizaciones.
Tomó en sus manos los aspectos organizativos de las mismas y educó al Partido en la importancia del mismo observando cada uno de los aspectos, el volante, la mariposa, los carteles, las pintadas, nuestras banderas, las efigies de los revolucionarios como el “Che”, Lenin, Mao, Ho, etc., y a corto plazo vimos como el Partido, con esa práctica concreta impulsada con fuerza y fe revolucionaria, era de más en más la esperanza de miles de obreros cordobeses.
Su interés, dedicación y estudio por la ciencia militar y proletaria, junto a su práctica del momento en recuperación del armamento y distribución de alimentos, lo llevó a preparar y ejecutar la acción de Yocsina recuperando para la justa causa del pueblo 121.000.000 de pesos; fue en esa oportunidad que vimos a nuestro Comandante como un Jefe Militar Revolucionario en toda su magnitud.

SU INTERÉS POR LA CONSTRUCCIÓN DEL PARTIDO

Las intensas movilizaciones de masas, y la participación en las mismas, no era motivo para que su preocupación no dejara de ser momento a momento la construcción del PRT al fragor de esas luchas, contando así a su más firme impulsor en esta tarea, ligarse a las masas, incorporar los mejores obreros al Partido era su obsesión, su meta, como única garantía de clase en el Partido Revolucionario, es por ello que con fuerza orientó el Partido hacia las principales concentraciones fabriles.
Y de ahí cuenta el Partido en sus filas con los mejores obreros de las fábricas cordobesas, como producto de esa persistente actitud clasista, controla, orienta, guía, no sólo en la teoría revolucionaria sino en la práctica concreta de las tareas revolucionarias en los frentes fabriles principales, así nace el primer boletín fabril de Córdoba para los obreros de Fíat Concord, un 17 de abril, como homenaje a los compañeros Polti, Lezcano y Taborda. Como producto de su empuje y preocupación personal, logramos introducir 1.100 boletines fabriles, organizados en una red de distribución compañero por compañero.
Comprendemos con verdadera alegría el carácter clasista y consecuente de sus orientaciones, de esa manera fuimos tomando conciencia del rol protagónico de los cuadros obreros en el seno de nuestro Partido, tal como lo planteara nuestro querido Secretario General, y es ahí donde surge un dirigente revolucionario de la calidad de nuestro Comandante Pedro1; esos logros prácticos significan para nuestra Regional un salto cualitativo que teñido de un estilo de trabajo orientado e impregnado por el Comandante Santucho, que no sólo supo guiarnos, sino que a su vez participó activamente para su aplicación, trabajando, conociendo nuestras fábricas, organizando charlas, conferencias con los obreros de fábrica, hablar y escuchar sus opiniones, era el motivo principal de su inquietud para un sano y correcto desarrollo clasista del Partido, centenares de miles de obreros vieron a este gigante de acero trabajar a su lado, preocupado, sereno y con un entusiasmo sin par, basado en su confianza de clase en el logro del objetivo socialista.
De ahí en más, no abandonó esa justa orientación fabril. El poder de la clase obrera y el pueblo se fragua desde la fábrica, que con una justa política hacia otros sectores sociales participarán en la Revolución Socialista, siempre nos sabía decir.
Esa experiencia fabril, que nuestro Comandante sintetiza del proletariado cordobés, supo transmitirla al conjunto del Partido y ese legado que nos deja, su ejemplo, y su calidad de revolucionario cabal nos dará más fuerzas aún para continuar la lucha y lograr por fin la anhelada felicidad colectiva en una Patria justa y socialista, como nuestro Comandante lo soñó.

COMANDANTE SANTUCHO
¡PRESENTE! ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

Mauro Gómez [Carlos Germán]

¡ADELANTE! BAJO LA GUÍA LUMINOSA DEL COMANDANTE SANTUCHO

santucho dibujo ECLos trabajadores y los pueblos progresistas de Argentina y América, nuestro Partido y todos los revolucionarios de Argentina y América están profundamente dolidos.
Los militares y los grandes empresarios, los monopolios y el imperialismo, los gobiernos títeres de América Latina y todas las bestias sanguinarias explotadoras están felices.
La tristeza de unos y la felicidad de otros se debe a la muerte heroica del continuador de San Martín y el Che. El Comandante Jefe Mario Roberto Santucho tenía una personalidad fuerte, una sencillez y humildad incomparables, una inteligencia y valentía sin límites, un cariño por los trabajadores y su pueblo que llenaban toda su vida y un odio por los explotadores irreversible.
Desde muy joven en Tucumán, participó de las luchas de los obreros azucareros y trataba de encontrar la forma de ayudar a mejorar la situación de miseria en que vivía y vive gran parte de nuestro pueblo.
Tuvo oportunidad de viajar a Cuba, primer país socialista de América en 1961 y vio que no había niños descalzos y hambrientos, ni ancianos tirados en las calles; había un pueblo alegre donde el producto de su trabajo beneficiaba a todos y no a unos pocos; no había ricos ni pobres, nadie tenía lujos ni miseria; la producción se organizaba de acuerdo a la necesidad del bienestar general y no a los caprichos de enriquecerse de unos pocos. Los niños podían educarse, los enfermos podían curarse sin necesidad de ser ricos, la población en general, y especialmente los niños y ancianos contaban con buena alimentación que mejoraba día a día; el ejército y la policía no estaban para reprimir los reclamos populares sino para ayudar y defender la Patria de la agresión extranjera. Vio las consecuencias de un brutal atentado de la CIA yanqui que causó cientos de trabajadores cubanos muertos y presenció el discurso donde el Comandante Fidel Castro anunció al mundo que la Revolución Cubana era socialista.
Se dio cuenta que el hombre si no vive en un sistema donde tiene que perjudicar a otro para vivir él, si vive en otro sistema donde el esfuerzo de cada uno sirve para mejorar su propia situación y la de los demás se acostumbra a pensar menos en si mismo y más en los demás y entonces logra su verdadera felicidad en un mundo de paz y alegría y entonces se hizo socialista porque vio que era lo mejor para los trabajadores y el pueblo argentino.
Volvió a la Patria a estar junto a los obreros tucumanos, participó en sus luchas, se templó como revolucionario, estudió profundamente el marxismo-leninismo, organizó los primeros equipos del Partido, del que siempre decía que era revolucionario mientras su política estuviera al servicio y respondiera a las necesidades de las masas trabajadoras.
Los sentimientos, los pensamientos, la acción y las necesidades de los trabajadores se fueron fundiendo en su persona y su vida fue siempre para ellos. Siempre le gustaba estar donde la lucha de clases era más enérgica y aguda, siempre le gustaba escuchar a un obrero sobre los problemas de su fábrica y la manera de resolverlos, siempre decía que el Partido de la revolución se tiene que nutrir de los mejores obreros y que debía aprender de las masas trabajadoras.
Como estudiaba mucho y era muy inteligente y siempre combinaba la teoría con la práctica, sabía más que nosotros y nos enseñaba y aconsejaba al tiempo que iba organizando mejor el Partido para que pudiera servir mejor a la justa causa revolucionaria.
El sabía que la fortaleza del Partido dependía de la composición de clase y entonces permanentemente se preocupaba porque la orientación sea la de centrar los esfuerzos en el trabajo del Partido y el Ejército sobre los grandes centros fabriles.
El sabía que la guerra del pueblo era la única capaz de derrotar a un enemigo tan feroz y en todo momento se preocupaba por conocer y profundizar la teoría, la organización y la técnica militar para combatir más eficientemente al enemigo en este terreno.
El sabía que la unidad de los revolucionarios y el pueblo argentino era una necesidad que no podía dejarse de lado y combatió el sectarismo y la debilidad y estaba muy contento con la unidad lograda con los compañeros Montoneros y de Poder Obrero y con los avances que se van logrando en la unidad con otros sectores del campo popular.
Él sabía que era necesario y justo el apoyo de los países socialistas y de los pueblos trabajadores de otros países y bregaba por que comprendan la justicia de nuestra lucha y nos apoyen.
Él sabía que podía morir y por eso se preocupaba de que en ese caso quedara un Partido que siguiera adelante con las tareas que la revolución exige.
Hace pocos meses estando el Comandante en la Compañía de Monte y luego en Moreno nos asustamos mucho porque casi cae bajo las balas enemigas y él nos dijo que eso podía suceder; todos lo sabíamos pero nos asustaba la posibilidad. Hace unos días un compañero le dijo que mejor sería que estuviera fuera del país porque si lograban matarlo la revolución perdería mucho y se retrasaría; él le contestó que los vietnamitas perdieron 3 comandantes y la revolución igual triunfó y esto reflejaba su enorme confianza en el Partido y su pueblo.
El Comandante Jefe Mario Roberto Santucho confiaba en su Partido y su pueblo enormemente y es el deber y la obligación de nuestro Partido continuar con la tarea de nuestro insigne Comandante, de reflexionar sobre sus enseñanzas, de tomar mayores responsabilidades y multiplicar nuestros esfuerzos y es el deber y la obligación de los trabajadores argentinos de engrosar las filas del PRT para hacer más corto y firme el camino hacia la victoria.

¡NADA SE CONSIGUE SIN SACRIFICIO!
¡EL PENSAMIENTO Y LA ACCIÓN DEL COMANDANTE MARIO ROBERTO SANTUCHO ILUMINA EL CAMINO HACIA LAVICTORIA!
¡VIVA EL COMANDANTE MARIO ROBERTO SANTUCHO, CONTINUADOR DEL GENERAL SAN MARTÍN Y EL COMANDANTE ERNESTO GUEVARA!

Enrique Gorriarán Merlo

El Combatiente 226 Santucho

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