Marcela Santucho: Mi investigación sobre el 19/07/1976 (La caída de la dirección del PRT-ERP y la muerte en combate de mi padre Robi Santucho y Benito Urteaga)

4 May

Por MARCELA SANTUCHO VILLARREAL, 29 de abril 2019

Después de un largo exilio primero en Cuba y después en Cuiza (junto a mis abuelos paternos) volví al país la primera vez con mi marido en 1989, y obtuve el libro de María Seoane “Todo o nada”, uno de los primeros que hablaba de mi padre, secretario general del PRT y Comandante del ERP.

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1- Volvía a la Argentina cada 4 o 5 años, cuando podía pagarme un viaje. En 1993 fui a ver a Roberto Perdía, quien me recibió en su oficina céntrica de entonces, negó rotundamente que Montoneros hubiese delatado la dirección del PRT-ERP y me mostró la revista que ellos editaban en la clandestinidad, donde salió un homenaje a mi padre y sus compañeros días después del 19/07, hice una fotocopia de dos páginas de “Evita Montonera”

2 – Regresé definitivamente a nuestro país, a principios del 2008, en Tucumán me encontré con un libro de derecha, donde su autor habría entrevistado uno de los acompañantes de Leonetti y puede que este dé información errada para desorientarnos, pero pienso que también hay partes de verdad en su libro, de que consiguieron la dirección del departamento de villa Martelli que era donde vivía el gringo Menna (tercer hombre del PRT) pero por falta de seguridad en la casa de mi padre, habían ido esos días anteriores al viaje, a quedarse con el Gringo en su departamento

Pensé que la teoría de que habría sido Firmenich quien delató a mi padre, les convenía más que nada a la derecha, para así demonizar a las dos organizaciones que luchaban contra la dictadura, en el sentido que los dirigentes de Montoneros, habrían delatado a los dirigentes del guevarista PRT-ERP. Esta teoría estaba muy repetida en los medios y mucha gente lo creyó, recuerdo que años más tarde cuando repliqué estas acusaciones en revista Sudestada, mi propia tía materna me dijo:

“que bárbaro, siempre pensé que ese Firmenich había delatado a Robi…”

Empecé entonces a inclinarme más a la teoría que manejaba Pablo Llonto y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) sobre el secuestro del Gringo Mena cerca del mediodía, sería después de su secuestro que llegaron a la dirección de Villa Martelli.

3 – En el marco del juicio en San Martin por la muerte y recuperación de los restos de mi padre, citamos al escritor de derecha, este había dado una dirección errónea y tuve que verificar los números de su calle para que la citación le llegase, cosa que finalmente se logró y se presentó a declarar, pero este se cubrió con su profesión de periodista para no dar el nombre de sus entrevistados. El juez no dio continuación al asunto.

4 – Por este juicio se presentaron a declarar los altos mandos Videla, Verplaetsen, Menéndez, etc. pero no dijeron nada nuevo… con Pablo Llonto el abogado de delitos de lesa humanidad, fuimos a Villa Martelli a hablar con los vecinos buscando nuevas pistas posibles, habían varios muros pintados en homenaje a Santucho y el PRT que habían dejado militantes de “Quebracho” (uno de los primeros grupos que había conmemorado el 19 de julio en las cercanías).

Los vecinos nos contaron que sí jugaron al fútbol esos días mi padre y los compañeros con vecinos. El portero se había mudado, había vuelto a su lugar natal en Cruz del Eje, Córdoba, decidimos ir allá a hablar con él. Ya había testimoniado para la causa con un escrito, pero preferíamos hablar personalmente con él y nos recibió en su casa; dijo claramente que Leonetti llegó con hombres armados de ametralladoras y que uno de ellos le amenazó, para que los acompañe al 4to B, toque la puerta y hable él, para que le abran la puerta, cosa que obedeció, salieron del ascensor, llamo, abrió Liliana Delfino y el portero asustado volvió al ascensor, porque su hija jugaba abajo, mientras bajaba, desde el ascensor, escuchó el tiroteo “una balacera terrible” y que luego bajaron estos hombres armados con el cuerpo de Leonetti para llevarlo al auto y dos cuerpos mas, con Liliana Delfino viva y muy asustada, también se la llevaron. De esto se concluye que sí tenían la dirección exacta del departamento del gringo Menna.

5 – Hablando con el EAAF, me entero que se corroboró que el Gringo Menna habría alquilado un nebulizador en una farmacia de la zona, esa mañana para su hijo asmático. En ese tiempo se usaban unos nebulizadores grandes como garrafas y el dueño de esa farmacia contó que perdió un nebulizador en el departamento donde matan a Santucho…  el hijito del Gringo estaría enfermo y tenía que dar la dirección verdadera, porque irían a buscar el aparato, de ahí que ni bien es secuestrado cerca del mediodía, Leonetti llega con 4 suboficiales armados hasta los dientes, entre las 13 y 14:30 horas. El EAAF confirma también que el combate debe haber sucedido alrededor de la 14:30 de acuerdo con las partidas de defunción (de Leonetti y de dos NN que deben ser mi padre y Urteaga).

6 – Charlando con Anahí, hija del Mauro Germán, me contó que esa tarde ella fue con Luis Mattini en las cercanías del edificio, para avisar a cualquiera que llegase a la reunión que se iba a hacer esa tarde, antes del viaje de mi padre y de Liliana Delfino, (quedaría a cargo de la dirección nacional Benito Urteaga).

7 – Buscando testimonios en internet, leo el de Frida Rochoz que cuenta como la secuestran los primeros meses de la dictadura con un familiar y entre los golpes de las primeras torturas viene un jefe y le grita con rabia preguntándole si ella es la alemana, refiriéndose a Liliana Delfino (le decían así porque era rubia) y sabían que era la compañera de Robi Santucho, finalmente la liberan porque ven que no sabían nada para los terroristas de estado, eran “perejiles”, así les decían a los que no eran militantes, ni tenían contactos. El 19 de julio ya la habían liberado, Frida recuperándose de la pesadilla que vivió, vio el diario y enseguida reconoció aquel jefe militar tan agresivo y nervioso, en la foto del diario, era Leonetti. El Capitán ya estaba tras Robi Santucho, también en Moreno a fines de marzo, cuando había llegado tarde a la quinta “La Pastoril” donde se reunió el comité central del PRT, y mueren combatiendo 4 compañerxs y tenemos 8 “desaparecidos”. Mi padre, Mattini, De Santis, Edgardo Enríquez, Carlos Gabeta entre otros logran salir por los alrededores.

8 – En el marco del juicio a Pascual Guerrieri en Rosario, (2010) el compañero querellante Carlos Razetti, hijo de Razetti, me contacta por el testimonio de un arrepentido, que acusa los militares y cuenta que Leonetti ni bien obtuvo la dirección del departamento de Menna fue al lugar, y que Guerrieri se comunica con el por radio diciéndole:

“-Vos Esperame que ya vamos, porque a Santucho lo queremos vivo”

pero Leonetti no le hizo caso y murió en el intento, en su obsesión por obtener todos los grados, recompensas, honores de la derecha de haber capturado al más buscado.

9 – Aparece el número de la Revista Sudestada “Quien traicionó a Santucho” donde opinan Mattini y De Santis, este último acusa a los Montoneros. Decido contestar, en el siguiente numero sale mi replica, donde opino que la infidencia no viene de Montoneros sino que fue aprovechada por la derecha debido a la reunión de la O.L.A. (Organización para la Liberación de Argentina) que se haría el 19. Así el enemigo desviaría la atención de un posible infiltrado o traidor, culpando a la conducción montonera de la muerte de mi padre. Además observo que libros escritos por ex militantes montoneros acusan a la dirección de traidores y pienso que se trata de una caza de brujas, en la que no quiero caer, ni alimentar con esta grave acusación.

10 – Cuando sale esta acusación en Sudestada, (que ya había sido publicado en el” todo o nada”), Perdía cansado de ser acusado de traición, acude al EAAF que tienen las fechas de los desaparecidos y constatan que el secretario de Perdía (que tenía la cita con el PRT para la cita de la OLA), había sido secuestrado esos días cercanos al 19 de julio, pero no antes sino después, fue secuestrado el 21 de julio, por lo que no podría haber “cantado” la cita con Fernando Gertel, (que fue secuestrado en la mañana del fatídico 19, en un café, no se sabe con quién tenía la cita, ni a quienes más secuestraron allí).

11 – En el documental “Gaviotas blindadas” de grupo Mascaró, aparece el turco Abichain, (militante del PRT) contando que vió al Gringo Menna ese día, anunciando que la reunión con Montoneros no se hacía. Me comunico con él, me cuenta que lo vio en un café temprano, cuando estaba abriendo, no había casi gente aún, y el Gringo fue con Gertel para avisar que la cita con montos no se haría, (no le explicó quien había anulado el encuentro, si fue de parte de Montoneros o del PRT) luego de un café el Gringo le pidió al Turco que lo llevara en su coche hasta una estación de servicio para hacer una llamada telefónica, eso hicieron y fue la última vez que el Turco lo vió, pocas horas después el Gringo sería secuestrado en una cita «envenenada».

12 – Me entero que Oropel (acusado en el libro de Pola Augier de entregador) exiliado en España, estaba de visita en Córdoba, y consigo entrevistarlo y grabarlo; me cuenta que ese 19 de julio, tenía cita con el Gringo Menna al mediodía pero lo esperó vanamente. Esa misma mañana el Gringo le había dejado un papel en casa de su hermana, con el lugar y hora de la cita, era cerca de Villa Martelli, porque de ese café irían a la reunión en la que Oropel participaría, en el departamento de Menna,

13 – Hablando con el Vasco Orzacoa del buró político del PRT, opina como yo, que si un viejo conocido del Gringo lo hubiera llamado desesperado porque su compañera fue secuestrada, y que lo conocía desde sus estudios de medicina en Córdoba, el Gringo siendo tan sociable y sensible hubiera concurrido a la cita… añade el Vasco que no cree que nadie del PRT-ERP haya traicionado la dirección.

Por último pienso que hay errores en los archivos desclasificados de la CIA donde hablan de un oficial del ERP como el delator, pero el médico que estudió con el Gringo Menna, sería de otra organización (como dijo Alberto Merbillha secuestrado en campo de Mayo) al conscripto secuestrado que testimonió (Eduardo Cagnolo) quien vió y habló también con el Gringo Menna. Alberto Merbillha le dijo ;

“El médico que delato al Gringo era de la Liga de no sé qué…”

En Conclusión habría que encontrar al médico que habría dado la cita envenenada al Gringo, (quien llevaba su dirección y esos días mi padre se encontraba en su departamento), suponemos que aun esté con vida, al igual que su mujer por la que se canjeo la vida del tercer hombre del PRT y que descabezó al glorioso PRT Guevarista de la Argentina.

 

Nota: Decidí resumir lo que sabemos y publicarlo en Resumen Latinoamericano en vez de cualquier otro medio del sistema, es decir de derecha que critican los nuestros, agradecemos el trabajo de un periodismo con pocos recursos pero libre y verdadero.

Fuente: Resumen Latinoamericano

 

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Santucho desclasificado. La caída del Roby en los documentos de la CIA

22 Abr

Santucho desclasificado.png

por La Palabra Caliente

El 19 de julio de 1976, la dictadura genocida cumplió uno de sus más preciados objetivos político-militares. Ese día, un grupo de tareas del ejército dio con el paradero de Mario Roberto Santucho, secretario general del PRT-ERP, el hombre más buscado por la dictadura[1]. El “Roby” o “Negro”, como le decían afectuosamente sus compañeros/as, se encontraba en un departamento de Villa Martelli, provincia de Buenos Aires. Con él estaba su compañera, Liliana Delfino, una de las fundadoras del Partido, Benito Urteaga -miembro del Comité Ejecutivo (CE)- con su hijo de tres años y Ana María Lanzillotto.

Tapa Clarin Santucho

Tapa Clarín, 20 de julio de 1976

Ante la sorpresiva irrupción de los militares se produjo una balacera y cayó muerto Benito Urteaga. Mientras que Santucho quedó fatalmente herido al igual que su perseguidor, el capitán del ejército Juan Carlos Leonetti. Liliana Delfino y Ana Lanzilotto, fueron secuestradas y conducidas a Campo de Mayo. Ambas estaban embarazadas y aún permanecen desaparecidas. Ese mismo día, en operativos aparentemente conectados, fueron secuestrados Domingo Menna, también miembro del CE, y Fernando Gertel, secretario y enlace del buró político.

En 2016, Maximiliano Menna Lanzilotto, hijo de Ani y el Gringo, recuperó su verdadera identidad. A la hija o hijo del Roby y la Alemana aún lo estamos esperando.

Desde aquel día fatídico ha habido una pregunta recurrente, y que vuelve a resonar cada vez que pensamos en las causas de la derrota de la lucha revolucionaria en los ’70 ¿Qué información fue la que condujo a los milicos al departamento de la calle Venezuela 3149, aquel 19 de julio, horas antes que el Roby partiera al exilio?

En 2015, la revista Sudestada le dedicó su nota central a la temática[2]. Bajo el título “¿Quién traicionó a Santucho?”, se resumían las diferentes teorías que se fueron tejiendo, durante 40 años, alrededor de aquellos episodios. Según Hugo Montero, las hipótesis se resumirían en cinco: 1- “La pista montonera”, que responsabiliza a Firmenich y a la cúpula Monto; 2- “La pista cordobesa”, que atribuye la traición al “Negro”, un dirigente de la regional Córdoba[3]; 3- “La pista del Pelado”, que acusaba a Gorriarán Merlo, 4- “La pista que rompió al Partido”, que fue construida en el exilio y que sostenía que el traidor era el “Vasco”; 5- “La pista del nebulizador”, que detallaremos más adelante. El número de la revista no pasó desapercibido y provocó varias réplicas, entre ellas de una de las hijas del Roby, Marcela Santucho[4].

Santucho desclasificado

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Hace pocos días, la Casa Blanca anunció la desclasificación de 5.596 nuevos archivos sobre Argentina[5]. Una parte sustancial es sobre los años ‘70. En muchos, lógicamente, se menciona a Santucho y al PRT-ERP. Entre esa masa enorme de materiales di con un documento que se refiere a los hechos del 19 de julio y otros que contienen información estrechamente relacionada.

El informe en cuestión es un cable de la CIA, del 21 de julio. De entrada hay que decir que no aporta datos para construir una nueva hipótesis, sino que se refiere a varios de los elementos que conforman la “pista 5”, aunque parcialmente cambiada. Además, vale la pena aclarar que en la parte superior del cable dice que se trata de “información” que “no ha terminado de evaluarse por la Inteligencia”. Es decir, a hasta ese momento, provisoria.

Vayamos al grano. Según el informe remitido a la CIA:

“la información que permitió a las fuerzas de seguridad localizar a Mario Roberto Santucho (…), fue proporcionada por un oficial del ERP, que se puso en contacto con el ejército argentino y ofreció revelar los datos de Santucho y otros líderes a cambio de la liberación de su esposa, que había sido secuestrada”[6].

A renglón seguido sostiene que:

“El ejército no sólo aceptó, sino que prometió al oficial de ERP que le daría dinero y asistencia para salir de Argentina con su familia. En ese momento, el ejército llevó al oficial del ERP para que corroborara que su esposa estaba detenida y se encontraba bien. Después de lo cual, el oficial señaló el edificio de Villa Martelli, provincia de Buenos Aires, cerca de la Capital, donde Santucho y otros líderes estaban escondidos. El oficial del ERP dijo que Santucho había estado viviendo en ese edificio cerca de un mes”.

En las “Memorias” de Gorriarán Merlo se mencionaba una versión similar a esta, que el Pelado descartaba de plano. Decía Gorriarán:

“Entre esas versiones, la primera que tiraron fue que el Gringo Menna había concurrido ese día a una cita con un médico cuya esposa estaba en manos del Ejército, y que los militares habían cambiado la vida de su esposa por la entrega de esa cita con el Gringo; a partir de ahí, después habrían seguido al Gringo, llegaron a la casa y se encontraron con Roby, Benito… Pero esta versión es falsa, en primer lugar porque el Gringo no estaba en la casa, llegó después que había sucedido lo de Roby y ahí lo apresaron (…) Además, ninguno de nosotros supo nunca de la existencia del mencionado médico ni de su esposa, o sea que es totalmente falso”[7].

Sin embargo, esa versión, aunque con varios agregados, fue retomada por Gustavo Plis-Sterenberg en su libro muy bien documentado sobre “Monte Chingolo”. Plis-Sterenberg señala que al “médico”, le decían así porque era el responsable de sanidad de la Escuadra Especial. Y que era muy amigo del Gringo Menna, de cuando militaban en Córdoba. Para Plis-Sterenberg las cosas sucedieron así:

“El 18 de julio, el “Médico” se presentó en el Batallón 601 de Inteligencia del Ejército (en la esquina de Callao y Viamonte) e insistentemente pidió hablar con el coronel Fernando Verplaetsen pues poseía “una información delicada”. Fue llevado a Campo de Mayo, y ahí le propuso al coronel canjear la libertad de su compañera por la entrega de su amigo, el Gringo Menna. Para ello facilitó una cita a la cual asistiría el líder del ERP. Horas después, los enamorados charlaban en una de las habitaciones del Comando de Institutos Militares. Al día siguiente, a las 9:30, Domingo Menna acudió a la cita envenenada. El Gringo fue atrapado con vida y trasladado a Campo de Mayo”[8].

Acá Plis-Steremberg le añade otro componente que es determinante. Para él, Menna no fue seguido hasta su casa, como decía Gorriarán, sino que al momento de su secuestro tenía un documento trucho y otros papeles. Entre ellos “había un recibo por el alquiler de un nebulizador. En ese papel Menna había puesto su verdadero domicilio: Venezuela 3145, 3º “A”, de Villa Martelli”.

También Mario Santucho, hijo de Roby y Liliana Delfino, director de la Revista Crisis, sostiene que la hipótesis del nebulizador es “la más convincente”. Así lo afirmó en una entrevista que le hicieron el año pasado:

“Mi tío Julio Santucho recibió una carta de puño y letra de Eduardo Merbilháa, miembro del buró político del PRT, donde están los indicios ciertos de que a Menna lo entregó un ex militante del PRT, capturado por el Ejército un tiempo antes y que negoció entregar a Menna a cambio de que no mataran a su mujer y sus hijos”[9].

Ahora bien, el documento de la CIA no menciona al Gringo Menna. Según el informe el supuesto delator, que habría cambiado la vida de su mujer por información, conocía directamente el paradero de Santucho. Por su parte Gorriarán afirma que, obviamente, “muy poca gente conocía la dirección de la casa, no más de ocho o diez personas”.

“[Luis] Mattini, el Vasco [Orzacoa], Eduardo Merbilháa, Carlos All, Mauro [Carlos Germán], yo [Gorriarán], compañeros ligados a la secretaría del buro político que trabajaban con Fernando Gertel, o “Alicia” -esposa de Alberto Merbilháa-, por ejemplo”.

Por su parte, Plis-Steremberg relata que Menna, “enterado de la traición de su amigo, alcanzó a escuchar cómo cerca de él comenzaba el interrogatorio del entregador y su novia, quienes no serían liberados”. Mario Santucho dice que “de ese médico nunca pudo precisarse la identidad”.

Todas las versiones que circulan incluyen la delación o la infiltración. Nadie piensa que la caída de toda la cúpula del PRT haya sido casual. Claro que no es lo mismo que haya sido el “médico”, quien aparentemente era más bien un simpatizante o ex militante. A que haya sido alguien de la conducción del Partido. Ahí está uno de los nudos.

El informe de la CIA menciona a un “oficial del ERP”. Si existió el nebulizador y la imprudente receta con la dirección, es una cosa. Si, en cambio, el “traidor enamorado” señaló la dirección es otra. Muy pocos conocían ese lugar.

Desde junio, el Partido venía sufriendo duros golpes. Días antes de la caída de la dirección del PRT, el ejército descubrió las dos imprentas clandestinas más importantes, en Córdoba y Buenos Aires. El 14 de julio, el Coronel Alberto Valín, jefe del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército, le informó a un agente del FBI acerca de los “éxitos” que habían obtenido en la lucha contra el ERP. En su informe detallaba que:

“Durante el periodo del 11-12 de julio de 1976, las unidades del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) en operaciones conjuntas con la policía provincial de Buenos Aires y la policía provincial de Córdoba, descubrieron dos imprentas en la provincia de Buenos Aires y la provincia de Córdoba. El SIE cree que el ERP ha quedado gravemente herido…”[10]

En las operaciones fueron secuestrados/as varios/as compañeros/as. Las imprentas eran dos sofisticadas instalaciones, que se encargaban de sacar fundamentalmente El Combatiente y Estrella Roja. Al margen del costo de los equipos y los arduos trabajos que significaron su instalación subterránea, cualquiera que provenga de la tradición leninista, puede mensurar la importancia que tenía la prensa para el Partido[11]. Aún así los periódicos seguirían saliendo regularmente, aunque con menos calidad, hasta fin de año.

Pero además de las imprentas, el informe cerraba con una frase, que a la luz de los episodios posteriores resulta intrigante:

“Como una señal de los éxitos de las fuerzas de seguridad sobre el ERP, la SIDE recientemente detuvo a dos hermanos de Mario Roberto Santucho, y estuvo muy cerca de detener a Santucho mismo. Es sabido que Santucho es el legendario líder del ERP”.

Evidentemente venían pisándole los talones. Es probable que en esos días hayan terminado de juntar la información suficiente que les permitió dar el gran golpe. Veamos.

Valin

Frente a la dictadura, la OLA

Por otro lado, el documento de la CIA del 21 de julio incluía otros elementos que nos permiten analizar la verosimilitud de los contenidos del “cable” y la información que manejaba la inteligencia militar:

“2. El oficial del ERP también dijo a las autoridades que, por el peligro que corría la vida de Santucho, a causa de la campaña antisubversiva en Argentina, estaba planeando viajar a finales de julio hacia Cuba, vía Mendoza en Argentina, Chile y Europa, para permanecer en Cuba cerca de un mes.
Comentario: la esposa de Santucho, sus padres y sus hijos de un matrimonio anterior se cree que están en Cuba.
Comentario: fue encontrado un boleto aéreo con destino a Cuba en el cuerpo de Santucho”.

Efectivamente, a raíz de una serie de caídas importantes en el Partido, en el Comité Ejecutivo de julio se había resuelto la salida de Santucho del país. Salida que él pospuso para el 20 de julio, para participar personalmente de una reunión con Montoneros, e intentar sellar la unidad de las organizaciones revolucionarias en la “OLA”, Organización para la Liberación de Argentina.

La otra cuestión que adelantaba el “informante” era la designación de Mattini como Secretario General del Partido.

“El oficial de ERP dice que un reemplazo probable a Santucho como comandante del ERP es Luis Mattini”.

Finalmente, el supuesto delator habría dado cierta información sobre la relación con Montoneros:

“3. El oficial de ERP dijo que a principios de julio, Santucho se había reunido con Mario Firmenich, comandante de los Montoneros, para continuar las discusiones sobre la posibilidad de una fusión del ERP con Montoneros.
Una situación que aún estaba siendo negociada por las dos organizaciones hasta el 19 de julio. De acuerdo con el oficial del ERP, Santucho también le pidió dinero a Firmenich. Pero Firmenich se lo negó señalando que el ERP ya le debía a los Montoneros U$ 600.000. La reunión entre Santucho y Firmenich se realizó en los suburbios del norte de Buenos Aires”.

Sobre la efectiva presencia de ambos dirigentes en la reunión no tengo certezas. Pero sí sabemos que se estaban llevando a cabo dichos encuentros. Y también es conocido que por parte del PRT-ERP, y en particular de Santucho, se estaban redoblando los esfuerzos en pos de la concreción de la unidad. Así se expresa con toda claridad en el Boletín Interno del Partido, Nº121, del 14 de julio de 1976 “(Secreto: sólo para militantes y aspirantes)”.

“los recientes avances unitarios en el campo revolucionario nos han colocado ante la posibilidad real e inmediata de construir una organización frentista integrada por el PRT, Montoneros y Poder Obrero, que unifique la lucha antidictatorial y encauce un trascendental proceso hacia la completa unidad política y militar de las organizaciones revolucionarias proletarias y populares (el Partido de la Clase Obrera, el Ejército Popular y el Frente de Liberación Nacional). Dar este paso significará iniciar un proceso de convergencia quizás complejo, pero de un positivismo difícil de exagerar”[12].

Así fue. El Roby puso en peligro su vida, de manera consciente, en aras de la unidad de las organizaciones revolucionarias.

En otro documento desclasificado, del 15 de julio de 1976, se asegura que los servicios de inteligencia estaban al tanto de las reuniones entre ambas organizaciones. Y además, que creían que tanto Santucho como Firmenich estaban en Buenos Aires. Muy buenas razones para pensar que en esos cuatro días (15 al 19/7) toda la inteligencia militar se activó en la búsqueda de los dirigentes máximos de las organizaciones armadas. Fundadas razones para pensar que “alguien” estaba pasando información. Las reuniones, desde luego, eran secretas.

Esto decía el teletipo, que contenía información brindada nada menos que por el Ministro del Interior, Albano Harguindeguy, en una reunión privada con el embajador norteamericano y un informante anónimo:

“Los servicios de inteligencia de Argentina han revelado información, juzgada como confiable, de que las organizaciones ERP y Montoneros unirán fuerzas y anunciarán su fusión en un manifiesto público, que será emitido el 22 de agosto de 1976, fecha del aniversario de lo llamada Masacre de Trelew (…)
Los servicios de inteligencia de Argentina creen que el líder del ERP, Mario Roberto Santucho, está en Buenos Aires, como así también el líder de Montoneros, Mario Eduardo Firmenich”[13].

Como decíamos antes. Le estaban pisando los talones. Los cabos sueltos se iban uniendo, las garras de los genocidas se cerraban sobre el Partido. Y si bien las sospechas sobre un filtro quedan en el aire, sabemos que la principal forma de obtener información por parte del ejército genocida fue el secuestro y la tortura sistemática. Quizá lo falso del informe de la CIA sea todo el cuentito del “traidor enamorado”, y la verdad sea que en las sesiones de tortura a las/os secuestradas/os en los días previos, hayan logrado obtener las pistas que los condujo a Villa Martelli.

El otro dato interesante que se ratifica con la lectura de estos documentos, es el grado de integración que había entre los servicios yanquis con las altas cúpulas de las fuerzas armadas. Harguindeguy y Valín reportaban personalmente a la Embajada, la CIA y el FBI.

El otro aspecto a mencionar, es que supuestamente la “pista montonera” se sostendría en información que un agente de inteligencia de la embajada estadounidense le habría dado al periodista Martin Andersen. Al menos en los desclasificados que pudimos revisar no hay indicios de esa hipótesis.

El círculo de misterio continúa y la caída de la dirección del PRT-ERP sigue siendo opaca. Mientras, seguimos juntando las piezas rotas del rompecabezas de nuestra historia, los perpetradores nos deben muchas respuestas. El Estado tiene una deuda inconmensurable con el pueblo. Sabemos que están las listas, sabemos que están los documentos. El genocidio planificado tuvo su burocracia que documentó todo, como revelan también los documentos que hemos citado aquí.

Sabemos también que la verdad es peligrosa, la verdad es subversiva, como Santucho y el PRT-ERP.

El golpe del 19 de julio

Urteaga -Delfino- Santucho -Lanzilloto- Menna- GertelLa caída de Santucho fue un duro golpe. No sólo para su organización, ni para las y los revolucionarios. Su muerte, anunciada exultante por los medios burgueses y los milicos, significaba la desaparición de una figura que sintetizaba – al igual que el Che- la lucha inclaudicable por la revolución, el ejemplo moral y ético de los/as que no se arrodillarán jamás ante el poder.

Desde aquel entonces, no ha vuelto plantearse seriamente la cuestión del Poder. Estoy convencido que, al igual que Fidel, Santucho no hubiera abandonado jamás la idea de la revolución.

Su vida significaba la esperanza, aún en los tiempos de terror que corrían. Con su caída, se hacía aun más cuesta arriba la supervivencia del golpeado PRT-ERP. Con su muerte se volvía más difícil la unidad, con quienes parecían darle menos importancia que él. Sin su liderazgo se hacía más factible la división y disolución del Partido. Por eso, para mi generación y las que vienen detrás no fue fácil encontrarnos con las tradiciones revolucionarias que sintetizó la experiencia del PRT. Montoneros se había montado sobre una identidad preexistente, el peronismo, y luchaba por potenciar los aspectos plebeyos, obreros y revolucionarios de ella. Derrotada la revolución se licuaron en su interior y quedaron mayormente entrampados en la telaraña del PJ y los aspectos burgueses del movimiento. El PRT, en cambio, era una síntesis de tradiciones que venían de diversos lugares de la izquierda, el movimiento obrero, las luchas campesinas, la revolución cubana, culturas rebeldes del interior argentino, que estaban configurando una nueva identidad revolucionaria: perretiana, ¿guevarista? Un marxismo revolucionario latinoamericano y argentino, empapado de la historia y las luchas de su pueblo. Las fuerzas contrarrevolucionarias pretendieron exterminar esa identidad. No obstante, esa identidad existe, pero está dispersa. Los efectos del golpe del 19 de julio siguen latentes.

Creo que es fundamental seguir preguntando por Santucho y su generación. Por aquello que decía Rodolfo Walsh, que nuestras clases dominantes han procurado siempre que no tengamos historia, doctrina, héroes, ni mártires, que separa las luchas presentes de las anteriores. Estoy convencido que muchas de las claves de otro futuro posible están en esa historia, en esa identidad. Por eso el cuerpo del Roby, como el de tantos/as, sigue en poder del brazo armado de nuestro enemigo de clase. Por eso, aunque los desclasificados de los yanquis abren más preguntas que respuestas, vale la pena analizarlos. Porque siempre han sido las preguntas las que nos conducen al conocimiento. Porque siempre serán las preguntas las que abran las puertas de la revolución.

19 de abril de 2019

Notas

[1] Senda Guevaritsa, “El Golpe del 19 de julio”, 19 de julio de 2018

[2] Revista Sudestada, “Quiés traicionó a Santucho?, año 14, Nº136, Marzo- Abril de 2015

[3] Esta hipótesis se desprendió del trabajo de contrainteligencia de Pola Augier, una de las fundadoras del ERP y co-responsable del aparato de Inteligencia del PRT. Pola Augier, “Los jardines del cielo. Experiencias de una guerrillera”

[4] Marcela Santucho, “Firmenich no traicionó a Santucho”, julio de 2015

[5] Argentina Declassification Project: Responsive Records

[6] Argentina Declassification Project, ADP-Archives, NW 54739, DOCID-32989988, 21 de julio de 1976. Traducido del inglés por el autor. Fuente: https://www.intel.gov/argentina-declassification-project/records

[7] Enrique Haroldo Gorriarán Merlo, Memorias. De los Setenta a La Tablada, Buenos Aires, Planeta, 2003, p.317

[8] Gustavo Plis-Sterenberg, Monte Chingolo. La mayor batalla de la guerrilla argentina, Buenos Aires, Booket, 2006, p. 436.

[9] Eduardo Anguita, y Daniel Cecchini, “Así investigó el hijo del jefe guerrillero Mario Roberto Santucho las tres hipótesis sobre la muerte de su padre”, Infobae, 19 de julio de 2018

[10] Argentina Declassification Project, ADP_FBI, 2002 Re-reviewed Documents, 1392544-0 – 109-BE-2-1655, 15 de julio de 1976. Traducido del inglés por el autor. Fuente: https://www.intel.gov/argentina-declassification-project/records

[11] Hace escasas semanas la imprenta de Córdoba fue recuperada por el pueblo. Venceremos, “Una casa, un proyecto, una familia: la vida”, 21 de marzo de 2019

[12] Mario Roberto Santucho, BOLETÍN INTERNO Nº121, 14 de Julio de 1976, en Daniel De Santis, (Comp.) A Vencer o Morir. PRT-ERP. Documentos, Buenos Aires, EUDEBA, 1998. Tomo 2.

[13] Argentina Declassification Project, ADP-Archives, NW 54739, DOCID-32989906, 15 de julio de 1976. Traducido del inglés por el autor. Fuente: https://www.intel.gov/argentina-declassification-project/records

 

#EstrenoTrailer: “Compañía de Monte” el documental sobre la experiencia guerrillera del ERP en Tucumán

18 Abr

Por  InfoSalta 

ERP-Tucuman
El largometraje esta basado en la represión en el monte tucumano contra la Compañía de Monte “Ramón Rosa Jiménez”, compuesta por el Ejército Revolucionario del Pueblo -ERP-.
Largometraje basado en el relato entre las fuerzas al servicio de la oligarquía dominante en la azucarera tierra de la patria y de tantos hombres ignorados de la primera independencia. Suelos que dignificaron soslayados patriotas como Monteagudo, ejemplo no menor, si de hacer memoria y justicia se tratara, a quien reivindicará en el combate la Compañía de Monte “Ramón Rosa Jiménez”, del Ejército Revolucionario del Pueblo -ERP- heredero de aquellas luchas y sostén de una desinstalada e injusta aceptación por parte de quienes sostenían la solitaria y decadente construcción unitaria traducida en injusticias y expoliación de los humildes.

El film fue dirigido por Ariel Tcach de Chisperos del Sur Cooperativa Audiovisual con la colaboración testimonial de aquellos combatientes (infantes) que se tradujeron en la primera unidad militar, con sus consiguientes atributos, en la segunda mitad del siglo XX y que fuera registrada en el último de los testimonios compilados por Gonzalo Getselteris en el libro “Desde el Monte” (2015).

Muchos de aquellos desmovilizados jóvenes de la jamás disuelta unidad, tales como “Belisario Gutiérrez” -hoy capitán-, “Antonio Aybar”- por entonces conscripto y miembro de la recién creada división, llamada “Ejército Enemigo”, por el lugar y la realización de las actividades propias que justificaron su nombre y- posiblemente- el combatiente más antiguo y de los más heridos de la Compañía que aún está entre nosotros y que prestara servicios en los más significativos combates que se desprogramarían a mediados de 1976, ya que ninguna batalla justificó el discurso de una inexistente derrota que definiera un final en letras de molde, sino una realidad que los llamaba a defender el cordón industrial donde la clase obrera era diezmada a diario y ocultada por los mercaderes de la lapicera y la pantalla.

Más tarde, y ya lejos del inminente peligro que daría por tierra con su vida, el soldado Gambarella arrastraría definitivamente sus ojos, su mirada y aquel asombro que los asesinos negarían. El soldado conscripto –testimonió ante justicia y en cada ámbito al que fue convocado, el horror y el deshonor empleados en la Masacre de Capilla del Rosario, algo que jamás olvidaría ni los nombres y rostros de los asesinos que estuvieron a cargo ignorando las más elementales leyes de la guerra y la dignidad del combatiente.

“Yeyo Videla” ( que reforzaría la Unidad para el referido combate), Carlos Sprei -historiador-, “Gustavo Westerkanp” – activo miembro de una “Logística Nacional” que salvaría no pocas vidas-, “Martín Jaime” – oficial a cargo de los combatientes provenientes del ELN (Bolivia) en el combate de Manchalá hoy Capitán-.

Mario “El Indio” Paz”, también capitán junto a Belisario Gutiérrez del mismo grado. Ambos co-fundadores- entre otros inmensos compañeros – Todos inscriptos en la ley de la natural continuidad histórica en la asunción de sus responsabilidades, constituyeron el primer envión de la que luego fuera La Compañía de Monte quien junto a los vecinos de Santa Lucía -Tucumán- protagonizan el documental realizado con el apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales -INCAA-. Aún no tiene fecha de estreno.

COmpañía de monte

El objetivo de la proyección es explicar y contextualizar las condiciones y el accionar que desempeñó la “Compañía” y su valor histórico para explicar el por qué de la lucha armada, en Argentina y el sur del continente.

Con una fuerte y articulada estructura el proyecto llevó cinco años de trabajo, debiendo sus realizadores, encontrar y restaurar imágenes, viajar al lugar de los hechos, buscar testimonios para el rodaje. El documental está cargado de un lenguaje sumamente emotivo, político y conceptual. A través de las imágenes, el espectador se vuelve un testigo de lo que sucedió desde el 74 hasta promediar el año 76, reivindicando el levantamiento del pueblo tucumano reclamando temas como el cierre de los ingenios, la pérdida de puestos de trabajo en el ‘68; la situación de los estudiantes universitarios, o la huelga del ’74 contraviniendo al destrato desde las laderas mismas del Aconquija y el tumulto sudoroso de las familias, machete en mano, caña por caña. De allí la práctica política revolucionaria de carácter armado. El recorrido por el documental proporciona la visión del militante que, consciencia en mano, sostenía su fusil.

Como a la fecha repiten: “Los cobardes agonizan ante la muerte. Los valientes ni se enteran de ella.” “Julio César”.

“Actualmente, hay un Nuevo Orden Mundial, donde los pobres y los pueblos no solo son dominados económicamente sino que hacen que les guste la opresión. Son formateados sus cerebros y conducidos al matadero”.

Además Paz recuerda a sus compañeros de Metán: “deseo decir con gran orgullo que tuvimos cuatro combatientes metanenses en la unidad guerrillera, fueron: Galli, López -muerto en Catamarca-, Nino Martínez -sobreviviente fallecido de muerte natural y Camilo Villanueva, muerto por una pinza del ejercito luego de la batalla de Monte Chingolo-“.

El rodaje, aún sin fecha de estreno en Argentina, tiene pactado estrenos en Italia y Canadá y otros escenarios de la vieja Europa. Así lo manifiesta “El Indio”: la película se estrenará primero en el exterior, de tal manera que recorra un poco el afuera porque el momento político que vive la Argentina es adverso y nos ‘fondearían’ en la primera semana. Y las causas inventadas son historia repetida. También se piensa exponer en sectores populares que nos permitan charlar e interactuar con el pueblo, ya que toda esta historia fue sepultada y bastardeada intencionadamente o no. Se le quitó contenido político a los miles de argentinos que murieron combatiendo con las armas en la mano, pretendiendo inventar una segunda muerte, la muerte política. Nuestro orgullo fue, es y será, pertenecer a un ejército guerrillero constituido por el pueblo, con rangos militares, uniformes y bandera. Portadores del pensamiento sanmartiniano que nos legaran los correntinos. De un Belgrano porteño, nacido en el corazón de Monserrat y un Güemes inconfundible de la libertaria Salta. La lista de aquellos hombres supera con creces cualquier intento literario. La realidad es nuestra. La historia es el sudor de los que, aún sin pronunciarlos, construyeron nuestra querida Argentina.

Por último el hombre asegura: “la película para mí es una pequeña muestra de una caída que no fue estratégica. La derrota se produce cuando mueren los objetivos perseguidos […] nuestra lucha fue corroborada por la historia. Teníamos razón en sublevarnos. Teníamos razón en querer liberarnos. Actualmente, hay un Nuevo Orden Mundial, donde los pobres y los pueblos no solo son dominados económicamente sino que hacen que les guste la opresión, en una suerte de reiterado síndrome de Estocolmo masivo. Ovejas sin destino en las urnas de su propia muerte.”

“Yo no me arrepiento, lamento que no hubiéramos triunfado”

11 Abr

Carlos Solsona

por La Palabra Caliente

La nieta 129 es hija de dos militantes del PRT-ERP, Carlos Alberto Solsona y Norma Síntora. Norma permanece aún desaparecida, mientras Carlos es un sobreviviente del terrorismo de estado, y un buscador incansable de aquel hijo o hija que sabía podía estar vivo en alguna parte.

Carlos y Norma fueron militantes revolucionarios, parte de esa generación que quiso tomar el cielo por asalto.

El anecdotario cuenta que los milicos decían que “los perros” (PRT) eran “irrecuperables”. La noticia de la aparición de su hija, nos permitió conocer este perro querido, que sigue ladrando todavía.

Como su identidad política se hizo pública, el periodista Reynaldo Sietecase quiso conocer su balance sobre la lucha de los ’70, y en particular, si se “arrepentía de algo”[1].

Esta fue la amplia y hermosa respuesta de Carlos Solsona:

“Yo no me arrepiento, lamento que no hubiéramos triunfado. No por el logro personal, individual ni de la organización. Enfrentar ese modelo de dominación antinacional y antipopular y criminal no afectó solo a las organizaciones que participamos de la lucha política, sino que afectó y sigue afectando a todo el pueblo argentino. Y a los pueblos de América Latina. Tenemos muchos años de retroceso en las conquistas sociales, muchos años de terror y aniquilamiento.

Nosotros siempre decimos, en esa época asesinaron a los mejores. Uno recuerda a los compañeros caídos, la claridad que tenían, los objetivos por los que luchaban, el interés por defender a los más desfavorecidos.

Y no cabe ninguna duda, nos quedamos sin los mejores. No por la organización. Se quedaron sin los mejores, la sociedad argentina”.

En otro pasaje, Carlos dijo que la represión azotó a las organizaciones populares “por intentar enfrentar un modelo que explotaba y dominaba las grandes mayorías, en beneficio de una oligarquía nacional, aliada a intereses extranjeros. Todos los sectores del campo gremial, político, de la iglesia, todos quienes estaban en el barrio, enfrentado a ellos, fueron blanco de una política de exterminio. Como forma de crear el terror para que nadie se le ocurra volver a pensar en la liberación. Que de eso se trataba el proyecto de los ‘70”.

Si bien no volvió a participar en una organización política, “el interés por la política no se pierde nunca”, aclaró. “Estoy en la política de las charlas con la gente, ahí donde uno no puede abandonar los principios. Esa es mi forma actual de hacer política”.

No abandonar los principios, ni la búsqueda. “Era como tirar de la punta de mil ovillos sin saber si alguno permitiría continuar el tejido”[2], dijo.

Finalmente sostuvo:

“Estamos profundamente conmocionados. Eternamente agradecidos y orgullosos de pertenecer a una sociedad que pudo dar luz a las Abuelas, que ahora dan a luz a los nietos. No me cansaré nunca de reivindicar el papel histórico que han jugado y seguirán jugando las Abuelas”.

Sobre su hija ha querido hablar poco. Tuvieron un pequeño contacto y sabe que la noticia la “impactó”. Sobre ella dijo: “a pesar de que buscaba la verdad, cuando la encontrás… es la verdad, y ya no hay más que buscar”.

Es así. A veces la verdad duele, puede ser dificil de afrontar, pero siempre es revolucionaria. Por eso es y será siempre, nuestra principal arma contra los opresores de todos los tiempos.

Gracias compañero Solsona por la entereza, la resistencia, la búsqueda y esas palabras que siguen ardiendo y son el combustible de la lucha necesaria.

¡Venceremos!

notas

[1] Entrevista a Carlos Solsona por Reynaldo Sietecase: https://radioconvos.com.ar/notice/5cae1323a358a43c6bdbe2a5/carlos-solsona-papa-de-la-nieta-129-recuperada-habla-en-lim.

Le agradezco a la Tana, fue por ella que supe de esta entrevista.

[2] https://www.pagina12.com.ar/186611-pasaron-anos-sin-tener-siquiera-una-pista

 

Una anécdota que habla de la prensa del PRT-ERP y la relación con Montoneros

11 Abr

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Por Eduardo Soares, publicada en Resumen Latinamericano

Lo que voy a contar hoy casi no importará a nadie en los espacios de las izquierdas argentinas. Es más, algunos se nos cagarán de risa burlándose de estas cosas. Es una simple historia de revolucionarios que hoy no vende en tiempos electorales y de oportunismo. Una simple historia donde aparece el PRT-ERP y Montoneros en un destino ligado a la prensa revolucionaria. Y la cuento porque tiene relación con que hace poco mantuve una polémica con jóvenes de una revista a propósito de la prensa. De la prensa revolucionaria, o la prensa popular, o la prensa villera, son todas cosas distintas. Me decidí también a contar, por esta nota que recibí de Alfredo Grande sobre la Prensa del PRT ERP.

A propósito de la Prensa PRT ERP nadie duda de la gran eficiencia que siempre tuvo. Al punto que el propio Rodolfo Walsh, un alto oficial Montonero y Jefe de la Inteligencia montonera, planteaba en sus comunicaciones a la Conducción Nacional que “la prensa del PRT llega mejor y más puntual a las fábricas que la nuestra”.

Por todo esto quiero contar una anécdota que ocurrió ayer en mi Estudio y que nos emocionó a todos.

Como todos saben hace poco y después de más de diez años de arduo laburo se pudo recuperar en Córdoba el local donde funcionó la prensa Nacional del PRT-ERP [ver]. Los artífices de esto fueron los compañeros Vasco Orzaocoa y el Negro Salvadeo, grandes compañeros, abogados ellos. En su momento colaboradores en la re fundación de la Gremial de Abogados que nació en Córdoba en 2008.  Todos conocen la integridad personal y política del Vasco. Cuadro del PRT-ERP además.

Ambos nos pidieron una reunión al Pelado Perdía y a mí pero en nuestro carácter de Abogados integrantes de la Gremial. Nos adelantaron que querían hablar de la casa donde funcionó la imprenta PRT-ERP y consultarnos sobre a que régimen jurídico convenía integrarla. En definitiva nos juntamos dos ex PRT y dos ex Montoneros.
Linda reunión porque los cuatro somos amigos y hay un gran respeto mutuo.
Entre charlas, típicas bromas de viejos, anécdotas etc, el Vasco nos cuenta una historia que nos dejó mudos a los cuatro y a algunas colegas jóvenes que escuchaban en silencio desde la otra punta de la oficina.

Cuenta que él como cuadro PRT estuvo en contacto y responsabilidad sobre esa casa de imprenta. Y nos dice que Montoneros había solicitado al PRT-ERP una reunión de asesoramiento sobre el tema de Prensa. Y nos comenta que se fijó una cita en Córdoba donde Montoneros enviaría un oficial con altas responsabilidades en la Prensa.
Se estipula la cita con los recaudos de esos años, donde un error o una impuntualidad costaba la vida.

El propio Vasco va a la cita y “aparece una joven y linda compañera”. Dice que la suben a un vehículo y que por “respeto al rango de la compañera no le pedimos que se tabique”. Sin embargo la cra se tabica por propia voluntad.
Cuenta que llegan a la casa de la imprenta que era una obra de arte de ingeniería revolucionaria. Impresionante y avanzada para la época y dotada con modernas máquinas alemanas.

Todos escuchábamos en silencio al Vasco, que cuenta que llevaron a la compañera montonera al sótano de las máquinas y la recibieron varios compañeros del PRT-ERP, en formación militar y que izaron las banderas de ambas organizaciones. Y que la compañera dio la orden de “romper filas”.
Muy emocionado el Vasco pidió agua para seguir con el relato.
Dijo que los especialistas de prensa del PRT-ERP trabajaron todo ese día y noche con la compañera sobre cuestiones de prensa, y la retiraron del lugar al día siguiente.
La compañera llegó desarmada, pero había custodia armada para el caso de una emergencia.

El Vasco se enteró muchísimo después de quién era esa “linda y joven compañera montonera”, a cargo de responsabilidades en la Prensa Nacional de Montoneros. Se enteró por las fotos en los diarios cuando murió en aquel terrible y heroico combate de la calle Corro en Capital.
Vio el Vasco las fotos de Vicky Walsh, la hija de Rodolfo. Y luego le confirmaron. De ella se trataba.

Mucho más tarde se enteró de cómo fue ese duro enfrentamiento y la famosa frase en la terraza con el Ejército rodeandola: “Uds no nos matan, nosotros elegimos morir…”
Pero eso es otra historia.
La anécdota del Vasco nos dejó pensando.
Los cuatro somos viejos duros, acostumbrados a las tragedias y dramas (traiciones, quiebres, etc) de la guerra revolucionaria.
Y la narración del querido Vasco nos emocionó un ratito.
Luego seguimos con lo nuestro.
Como dije, esto es una gilada, una boludez de viejos que intentaron tomar el Poder para construir una Patria sin explotadores ni explotados.
Dudo que todo esto sea hoy muy valorado para muchos.
Pero sí a alguno o a alguna o a determinadas organizaciones le sirve o aporta, ahí esta la historia narrada por el querido Vasco.

#129

10 Abr

CArlos y Norma.pngLa Nieta #129, es hija de Norma Síntora y Carlos Alberto Solsona, militantes del PRT-ERP. Norma, “La morocha”, “Raquel”, “Marta”, o “La Turca”, fue secuestrada junto a sus compañeros de militancia, Isolina Beatriz Rochi y Rubén Castro, en Moreno, Provincia de Buenos Aires, el 21 de mayo de 1977. Tenía 26 años, estaba embarazada de ocho meses. Carlos Alberto Solsona, también perseguido por la dictadura, se encontraba en el exterior en ese momento. Y posteriormente partió rumbo al exilio. La buscaba desde entonces. “Nadie tiene idea de las miles de noches que pasé esperando este momento”, dijo en la conferencia de prensa.Otra vez, las mujeres más valientes de nuestra historia nos enseñan el valor de la lucha inclaudicable. Otra vez las compañeras y compañeros desaparecidos que nos dicen que no olvidemos. Que existieron, que lucharon, y que se las/os llevaron para perpetuar este sistema de la injusticia permanente.

¡Bienvenida Nieta #129!

¡Bienvenida a tu historia!

¡Nuestra Historia!

¡Ni olvido, ni perdón!

¡La sangre derramada, jamás será negociada!

Una casa, un proyecto, una familia: la vida

1 Abr

Por: Venceremos
21 marzo, 2019

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Existe en Córdoba Capital, en el barrio Observatorio, una casa que no está dispuesta al olvido; existe detrás de ella, un proyecto político que nunca dejó de latir. A mediados de 1973 se inician allí las tareas más arduas de construcción de una imprenta subterránea.
En la parte de arriba vivía una familia integrada por Victoria Abdonur y Héctor Eliseo Martínez, ambos militantes del PRT-ERP, junto a sus tres hijos. Ella, “la Gorda” como solían decirle, ama de casa, con la alegría que la caracterizaba, se encargaba de cocinar para todxs aquellxs que habitaban la casa. Compraba la mercadería necesaria para preparar la comida en Providencia, barrio ubicado en la otra punta de Córdoba. Transitaba hasta allí para que nadie sospechara que en esa casa no vivía únicamente la familia tipo para la época. Ella hacía del barrer la vereda una de las tareas claves, salir y observar el movimiento del barrio, asegurarse de que no hubiera rastro posible que el monstruoso enemigo pudiera aprovechar. Él, “el Negro”, había sido operario en Fiat, delegado gremial hasta que lo despidieron por encabezar una huelga. Laburaba por entonces como cerrajero y herrero, sabía de eso. En la casa, trabajaba en la herrería situada en la parte trasera, junto a una F100 característica por su sonido gasolero, llevaba y traía diferentes encargos.
Nadie imaginaba que allí había una trinchera que producía día y noche dos diarios que se distribuían por toda la provincia cordobesa y por el norte de nuestro país. Nadie jamás se imaginó, que ése era un centro político de vida y lucha por la existencia de otro mundo.
La construcción de la imprenta ubicada bajo tierra fue el resultado de un esforzado trabajo realizado durante el periodo de un año y medio. En conjunto con compañerxs de la organización Tupamaros de Uruguay, más ingenieros, arquitectos, albañiles y técnicos de la construcción, se trabajó en el armado de esta estructura, se trabajó en la apuesta porque efectivamente las ideas jamás se mueran.
Por fuera, una casa como cualquier otra, dos ventanas, una puerta y un portón. Por dentro y a 10 metros de la superficie, una obra maestra. El cotidiano durante los años 1973 hasta 1974 era el siguiente: lxs realizadorxs de semejante obra, entraban al inmueble “tabicados”, por su cuidado y el del resto, así al no saber cuál era la dirección exacta, si llegaban a ser capturados, no podrían decir el lugar exacto en el que se encontraba la imprenta y de esta forma, resguardar la seguridad del resto. Ingresaban escondidos en la F100 manejada por Héctor un lunes y volvían a salir un sábado. Comían y dormían allí abajo. Profundizar ese inmenso “sótano” clandestino a puro pico y pala, llenar bolsas de tierra, sacarlas por la noche, apalancar para que no hubiera desmoronamientos, construir los techos y paredes, habilitar un ascensor, bajar una gigantesca y modernísima impresora Offset importada de Alemania, una Guillotina y demás maquinaria necesaria, no era para nada una tarea sencilla. Menos, hacerla sin despertar sospechas. Así, los días pasaban y el proyecto iba tomando forma, entre bolsa y bolsa de tierra que a la noche era tirada al río. Crujía desde lo más profundo de la tierra una de las mayores formas de defender la convicción por la vida.
El acceso a la imprenta podía realizarse desde dos entradas situadas en la cocina y es, hasta el día de hoy, una obra imposible de dimensionar: a partir del corrimiento de un aparador, era posible pisar lo invisible del montacargas que descendía hacia la imprenta. Desde el otro costado, se corría una pared que ocultaban dos baldosas en el suelo. Una de ellas encubría una angosta escalera que comunicaba la planta alta con los dos subsuelos insonorizados. Bajo Tierra, a unos cuatro metros, el primer subsuelo era utilizado como depósito de papel y tinta; en el segundo, a diez metros desde la cocina, se extendía un espacio en forma de arco de cinco metros de ancho por veinte metros de largo, que contaba con un baño y una habitación usada como laboratorio. Allí, en el salón principal, se encontraban las máquinas que imprimían unos 70 mil ejemplares mensuales de los periódicos El Combatiente, órgano del PRT y Estrella Roja, órgano del ERP. Una vez empaquetados, eran llevados a la superficie mediante el montacargas, éste como si fuera un ascensor los elevaba hasta la superficie para ser subidos a la F 100.

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Como muchxs no conocen, el PRT-ERP, pese a las diferencias políticas, mantenía una muy buena relación con las organizaciones del peronismo revolucionario, tal es así como “el Gringo Franco”, obrero gráfico calificado, militante del FAS (Frente Antiimperialista y por el Socialismo) y del FRP (Frente Revolucionario Peronista) entrenó a una pareja de compañerxs del PRT durante un mes y medio en el manejo de todo lo necesario para el funcionamiento de dicha imprenta. Miguel Barberis y Matilde Sánchez aprendieron de tintas, papeles, maquinaria en general, producción de libros y volantes. Así, convertidos en obreros gráficos, cumplían jornadas de muchas horas y como si fueran topos, responsables de poner en actividad la imprenta subterránea, las ideas, lecturas políticas, producciones y definiciones, brotaban como semilla.
La presencia de quienes habitaban la obra maestra era invisible para cualquiera, salvo para los demás habitantes de la casa, con los que compartían no sólo un proyecto político, sino un sueño que se cumplía en cada paso que daban. Arriba una supuesta herrería de casa de familia, abajo, la batalla de ideas a llama encendida.prt
Una llamada inesperada interrumpió los quehaceres habituales. Desde Buenos Aires, logran avisar a tiempo a los habitantes de la casa. Habían sucedido una serie de allanamientos en la localidad de San Andrés, éstos vinculados al sector de Propaganda del Partido por lo que era necesario salir con urgencia de allí. No había tiempo para recoger juguetes, ropa o alguna mochila con provisiones, lo único que importaba era salir y dirigirse hacia los refugios ya previstos. Tal es así, que el mismo 12 de julio de 1976, un fuerte operativo militar y provincial a cargo del coronel Carlos Alfredo Carpani Costa, allana la propiedad sin encontrar a nadie dentro, ni rastros de una imprenta. Tardaron más de diez días en encontrarla.
La familia entera logra refugiarse en Buenos Aires, sin embargo en 1977, Victoria, Héctor, Miguel y Beatriz pasan a formar parte de las listas de lxs compañeros desaparecidos que buscamos hasta el día de hoy.

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El Enemigo de todo un proyecto

Después de vallar las calles paralelas a la cuadra de Fructuoso Rivera 1035, la Brigada Aerotransportada IV, con asiento en La Calera, del Tercer Cuerpo del Ejército decide instalar allí un Centro Clandestino de Detención y Torturas y de esa forma, desplegar su manto negro en el lugar. A partir de ese momento, comienzan a salir de la casa grupos de tareas que secuestraban, detenían y torturaban a todxs aquellxs que apostaron por construir otras formas de humanidad.
Por aquel centro, pasaron militantes del PRT-ERP y de otras organizaciones que se encuentran hasta hoy desaparecidxs. Los rastros de aquel bello espacio de vida y resistencia, hicieron que cuando la hermana de Victoria, María Abdonur, tuvo la mala suerte de ingresar como detenida con los ojos vendados, al correrse la venda pudiera reconocer gracias a los coloridos azulejos característicos de la cocina, dónde estaba y qué había sucedido con la casa de su hermana.
Un año funcionó como lugar de muerte, ubicado a pocas cuadras del centro de la Ciudad, en un barrio de trabajadores, rodeado de miradas curiosas que sospechaban de los nuevos movimientos del lugar. Desde entonces, el inmueble quedó deshabitado hasta 1979.

Historia de un juicio, una lucha impostergable

En el año 1979, después de que la casa fuera abandonada por el Ejército, el Juez Federal de nombre Miguel Puga, que en aquel entonces tenía a su cargo el Juzgado N°2, decide disponer de la propiedad y por motus propio, como si nada pasara, “prestársela” a un empleado de Tribunales, Héctor Varela. De esta forma, el magistrado, emite un Certificado a nombre de Ofelia Cejas, esposa de Varela, como Depositaria Judicial.
La lucha por la justicia y por defender la memoria de nuestro pueblo logró que en el año 2012 Miguel Puga fuera procesado por complicidad con la dictadura cívico militar. Pese a ello, desde 1979 hasta hace dos semanas del corriente 2019, la familia Varela-Cejas vivió allí.

Una nueva pisada en el camino por defender la vida: la recuperación de la memoria histórica que contiene Fructuoso Rivera 1035

Allá por el 2005, más precisamente el 8 de noviembre de dicho año, Walter el hijo mayor de Victoria y Héctor, inició junto a los abogados Carlos “Vasco” Orzaocoa y Pedro Salvadeo el legítimo reclamo por recuperar la casa, aquella en la que había vivido con su familia hasta sus siete años. Así, se presenta la causa ante el Juzgado de Instrucción Civil y Comercial número 23 de la Provincia de Córdoba y desde entonces, se instaló en la justicia cordobesa una causa histórica que pugnaba por salir.

Poco tiempo después, aparece una escritura con la fecha del 1º de abril de 1976 en la cual se exponía una supuesta venta de la propiedad por parte de los padres de Walter y César, a la señora Juana Ercilia Bianchi de Jaroszwok, teniendo como testigo de dicha venta a la escribana Melba Rosa Catoira de Torchio. Pese a las denuncias en su contra, por sostener hechos falsos ante la justicia, dicha escribana defendió la total validez del documento público que supuestamente aseguraba la compraventa del inmueble. Sin embargo, existen ciertos detalles que permitieron demostrar la ilegalidad del negocio: la compradora aseguró que en el momento de producirse la operación inmobiliaria en abril de 1976, la casa se encontraba en “posesión material”. Algo totalmente improbable ya que en dicha fecha funcionaba como imprenta clandestina y nadie podría explicar por qué se definiría venderla. Además, pocos meses después de la fecha en que se habría realizado la compra del inmueble, precisamente el 12 de julio la vivienda es allanada, no encontrándose allí la supuesta dueña. Aún más curioso es el dato de que la compradora Ercilia Bianchi, en realidad había fallecido en agosto del año 1973, mucho tiempo antes de la fecha en que se estipulaba había comprado la casa, lo que otorgaba total certeza de que se trataba de una operación fraudulenta. Pese a las mil y una maniobras que el ejército realizó para apropiarse de inmueble, al punto de inventar documentación falsa, los abogados, a partir del acta de defunción que probaba la muerte de la supuesta compradora, logran el dictado de una sentencia que justamente anulaba la escritura de compra. Un triunfo revolucionario.
Sin embargo, el enemigo no se queda quieto tan fácilmente. Aparece en la causa una apelación que demoraba la ejecución de la sentencia, hasta posiblemente tres años. Frente a esta situación, Carlos “Vasco” Orzaocoa y Pedro el “Negro” Salvadeo, resignaron el cobro de sus honorarios que ascenderían a más de medio millón de pesos, a cambio de que la escribana retire la apelación que había elevado el expediente a una Cámara Civil Comercial. Habiendo quedado Firme la Sentencia a favor de los herederos Walter y César Martínez, se procedió al desalojo de los ocupantes y la ocupación por sus legítimos propietarios.
Así fue como el pasado viernes 15 de marzo, un grupo de compañerxs, entre ellxs varixs de Venceremos, junto a los hijos de Victoria y Héctor, ingresamos en la histórica casa de Fructuoso Rivera 1035. Este día, abrimos las puertas de una de las más grandes imprentas clandestinas de nuestro país, la “Imprenta del Pueblo Cro Roberto Matthews”.
Walter y César Martínez quieren que esa casa se convierta en un lugar para preservar la memoria de sus padres y de todos sus “tíxs” revolucionarixs de los 70, para recrear los sueños y proyectos de esa generación.

*Cómo continuación de esta nota y reflejando las sensaciones de lxs compañerxs en el momento de ingresar a la imprenta ver: Crónicas de un día que será infinito.

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