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Miércoles 04/11/09 21hs.

Marcelo T. de Alvear 2230 – Aula 100

LA BATALLA DE MONTE CHINGOLO Y LA DICTADURA

Daniel De Santis (Militante del P.R.T.-E.R.P., Combatiente de la Batalla de Monte Chingolo)

catedra

tupacsanmartinchesantuchoUn fantasma recorre América, el fantasma del Che Guevara.

Todos los pueblos, los obreros, los campesinos, estudiantes, patriotas y revolucionarios de América Latina, siguen su camino.

Empuñan sus armas, y han comenzado a despertar, arrinconando a los capitalistas, a los militares y a los políticos burgueses, confabulados para mantener sus privilegios; confabulados para servir al tío Sam.

Ocho de Octubre de 1967.

El enemigo festeja; júbilo en los ejércitos latinoamericanos, júbilo en el Pentágono, alborozo en el puñado de miserables, rateros, asesinos, explotadores; irracionales seres que viven, gozan, se regocijan de la injusticia capitalista.

Los inservibles, los traidores, los chupasangre, festejan la muerte del Comandante; creen que con él muere la revolución, creen que al asesinarlo, al apagar el brillo de sus ojos, pisotear la estrella de su boina, destruir su fusil,

Clausurar su vibrante palabra, silenciar su corazón y enterrar su mente genial han alejado el peligro; creen que ahora podrán disfrutar, sin fiscales ni resistencia, del repugnante “bienestar” que han acumulado robando, asesinando,

reprimiendo, explotando. Creen que podrán disfrutar de sus aviones, de su dinero de sus mansiones y queridas sin que nadie les diga  ¡¡BASTA!!

Ocho de Octubre de 1967.

El pueblo latinoamericano sufre y llora; el obrero y el campesino, los dientes apretados el corazón sangrante y el puño crispado; el estudiante, su juventud de luto súbitamente madurada con el ejemplo del arquetipo. Entre la congoja y el dolor, abriéndose paso roja y luminosa, anidando en sus corazones y trepando a sus mentes, la bandera gloriosa del socialismo, de la guerra revolucionaria, que el Comandante agitara y desplegara como ninguno entre nosotros.

Ocho de octubre de 1971.

El pueblo latinoamericano está presente. Una interminable columna que se ensancha y fortalece

Incesantemente, lucha y avanza por el sendero trazado por el Comandante.

A su cabeza van los tupa, los hombres de Lamarca y Marighela, los sandinistas, los guatemaltecos de las FAR,

los guerrilleros argentinos, bolivianos, colombianos, mejicanos y venezolanos, son obreros, campesinos, estudiantes,

patriotas y revolucionarios que han dicho ¡¡BASTA!!

Y han echado a andar por el seguro camino de la guerra revolucionaria.

Mario Roberto Santucho. 1971

Luis Pujals, dirigente del PRT-ERP en Rosario, fue secuestrado el 17 de septiembre de 1971.

Fue el primer desaparecido del PRT.

Su cuerpo continúa desaparecido, y sus asesinos impunes.[1]

El genocida Agustín Feced está sindicado como el principal responsable.

Según contaba “El Cuervo”, Alejandro All, Feced, lo hizo traer de la Cárcel a la Jefatura para decirle: “¿sabes de dónde vengo? Vengo de matarlo a Pujals, le reventamos el hígado a trompadas y lo tiramos por la ventana. Eso mismo te va a pasar a vos y le va a pasar a todos ustedes porque a Pujals le llegó la justicia, no eso que llaman ustedes justicia popular, con las cárceles del pueblo, ni la justicia de esos jueces pelotudos que los dejan entrar por una puerta y salir por la otra, sino mi justicia, que es la verdadera justicia”*.


Compañero Luis Enrique Pujals


¡Hasta la Victoria Siempre!

*Esta anécdota es contada por Luis Ortolani en la Cátedra Che Guevara el 10 de mayo de 2007[2]

Luis Pujals

Balada para Luis

Canción compuesta por Roque Narvaja en 1972 dedicada a Luis Pujals. Este tema pertenece a su primer disco “Octubre (mes de cambios)”

ESTRELLA ROJA N° 25, del 21 de setiembre de 1973*

¡GLORIA A LUIS PUJALS!

El 17 de setiembre se cumplen dos años del secuestro y desaparición de Luis Pujals, dirigente de nuestro Ejército Revolucionario del Pueblo y del Partido Revolucionario de los Trabajadores.

Sus secuestradores fueron los hombres de la siniestra DIPBA en Buenos Aires, pero su asesinato se concretó en Rosario, en aquella época feudo siniestro del ajusticiado General Sánchez y su banda de torturadores.

Los asesinos principales aún andan sueltos, probablemente organizando algún comando parapolicial. Se trata del comandante de gendarmería Agustín Feced y del comisario Bertoglio, quienes pocos días antes de la asunción de Cámpora, renunciaron a sus respectivos cargos de Jefe de Policía y Jefe de Informaciones en Rosario y desaparecieron misteriosamente.

Recordar a Luis es trazar un cuadro de toda una época de la militancia, la época de transición de los viejos círculos de intelectuales a la organización actual.

Pujals ingresó a una de las corrientes que formaron al PRT, Palabra Obrera, en 1961. Como tantos jóvenes de esa época -tenía entonces 19 años- recibió vivamente el impacto que causó la Revolución Cubana en toda América Latina.

La epopeya de Sierra Maestra le hizo comprender la profunda necesidad de una revolución en nuestra América dependiente y oprimida. le dolían la miseria, la explotación, las torturas, las muertes inútiles e infames de los niños que carecen de pan, todo el cuadro que ha trazado a fuego el imperialismo en nuestros países.

Su militancia comenzó en el movimiento estudiantil, en la Facultad de Ciencias Económicas de Rosario a la que asistía entonces. Rápidamente comprendió la necesidad de horizontes más amplios, de ligarse a las masas obreras.

El grupo Palabra Obrera no tenía entonces más de media docena de militantes en Rosario y las necesidades de la militancia eran múltiples. Corrían los años del gobierno frondizista. Estaban en plena vigencia el Conintes, la persecución a los últimos resistentes peronistas, el plan Larquin contra los ferrocarriles nacionales, las maniobras electorales que condujeron al golpe de marzo de 1962. La burocracia encabezada por Vandor pagaba la devolución de la CGT y las rentas sindicales entregando el movimiento obrero a la patronal y al gobierno una y otra vez.

Había comenzado el período de retroceso en las luchas económicas marcado por la entrega de la huelga general en enero de 1959.

En Tucumán se luchaba con firmeza, pero a Rosario apenas llegaban los ecos de esos combates. La militancia era dura, poco exitosa, las tareas eran múltiples y difíciles para los escasos militantes. Hacían falta hombres de hierro, o más bien con “patas de bronce” como se decía en la época.

A Luis le sobraba bronce en las patas. Sin comer, sin un peso, cotizando casi íntegro su sueldo, caminando centenares de cuadras o colándose en los ómnibus llenos para ahorrar el boleto, estaba a las seis de la mañana en la puerta de una fábrica, al medio día en otra, por la tarde en una tercera, a la noche en una manifestación o en una asamblea. Muchas veces en lugar de dormir se ponía a darle vuelta la manija al mimeógrafo para sacar un volante que él mismo tenía que repartir por las madrugadas en las zonas fabriles. Era incansable, tenaz, abnegado.

En 1965 la chatura de la militancia rosarina fue sacudida por un conflicto de proporciones. Los obreros de la empresa imperialista John Deere se declaraban en huelga, ocuparon dos veces la planta, hicieron manifestaciones en conjunto con el movimiento estudiantil que los apoyaba, totalizando alrededor de un mes de intensas movilizaciones.

Por primera vez en muchos años se usaron métodos contundentes contra los rompe-huelgas y los agentes más odiados de la patronal. Fuero hechos modestos, pero que en la época significaron toda una revolución: incendio de transporte de carneros, lucha a pedradas con la policía, rehenes en la ocupación de la planta, utilización de las mangueras de incendio contra la policía que trataba de desalojarlos.

El PRT, fundado unos pocos meses antes, se ligó a los obreros en conflicto y jugó un importante papel en la movilización, particularmente en la utilización de métodos violentos.

Luis fue el principal impulsor de toda esta actividad. Con su característica capacidad militante estuvo en las manifestaciones, en los piquetes de huelga, en las tareas de solidaridad, en la lucha contra la policía, en los ataques a carneros y agentes patronales.

Ya entonces venía vislumbrando la necesidad de incorporar la violencia a las luchas de la clase obrera y el conflicto de John Deere fue la confirmación de sus posiciones y la posibilidad de ponerlas en práctica.

De allí en adelante se orienta decididamente hacia la línea de lucha armada. En 1966 fue electo miembro del Comité Central del PRT, en el II Congreso.

En 1967 se contó entre los dirigentes de la corriente proletaria que bregaban por la formulación de una estrategia de poder político-militar y la concreción de la lucha armada, transformándose así en uno de los baluartes que permitió la expulsión de la camarilla morenista y la concreción exitosa del IV Congreso.

En dicho Congreso fue confirmado como miembro del Comité Central y este, a su vez, lo eligió miembro del Comité Ejecutivo.

Con otros compañeros que fueron destacados dirigentes de la lucha armada, se abocó a la construcción de la primera célula militar en Rosario. Las primeras tareas fueron modestas, como todo comienzo.

Luis aplicó a ellas, una vez más, sus “patas de bronce”. Ya no se trataba de conseguir papel para volantes, sino clorato de potasio para los explosivos. Era necesario proveerse de armas. Aprender a tirar. Hacer las primeras experiencias de combate. La célula militar rosarina hizo todo eso y mucho más, bajo la dirección de Luis. De allí surgieron los cuadros para el crecimiento de los comandos formados con compañeros extrapartidarios. Más tarde, las unidades de combate del ERP.

En 1969 Pujals fue enviado al extranjero, a fin de realizar un curso de especialización militar. Al regresar se encontró una vez más con la lucha de clases estallando abiertamente en el Partido. Fue uno de los pocos miembros del Comité Ejecutivo que se alinearon en la Tendencia Leninista, base del PRT actual.

Después del V Congreso Luis fue destinado a la Regional Buenos Aires y se desempeñó sucesivamente como responsable militar y político de la misma.

Cuando fue asesinado por la policía de la Dictadura Luis Pujals tenía 30 años de edad y más de diez de militancia. Se había forjado en la tarea dura del trabajo de masas en época de inactividad de estas y en los difíciles comienzos de la lucha armada. Era uno de los más probados dirigentes de nuestra guerra revolucionaria y estaba alcanzando su plena madurez como cuadro revolucionario.

Su vida y su muerte constituyen un ejemplo vivo y fecundo para los jóvenes militantes y combatientes que la clase obrera y el conjunto de las masas destacan hoy por decenas y centenares.

Los que tuvimos la suerte de militar con él, no lo olvidaremos jamás.

¡Hasta las Victoria Siempre!

*En: DE SANTIS, Daniel(Comp.), ¡A Vencer o Morir!-PRT-ERP- Documentos (Tomo 1), Editorial EUDEBA, Buenos Aires, 1998[3]

heroes de trelew

Palabras del Gringo Tosco sobre la Masacre de Trelew

Viernes 24 de agosto/1973. Córdoba

-¿Puede usted relatarnos sintéticamente qué pasó el 22 de agosto de 1972 en el Penal de Rawson?

El 22 de agosto de 1972 en la base naval Almirante Zar de Trelew fueron asesinados 16 presos políticos que habían sido trasladados allí seis días antes, luego de un intento fallido de fuga planificado conjuntamente por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y Montoneros. Solo seis jefes guerrilleros lograron huir.El ERP y las FAR habían llegado a un acuerdo de liberar a sus dirigentes por medio de una acción armada coordinada. La dirección de Montoneros no dio el apoyo a la acción, pero dejo librado a sus presos en Rawson la decisión de incorporarse a la fuga. Una lista de prioridades de 120 presos políticos fue elaborada por los dirigentes de las organizaciones involucradas, aunque los dirigentes sindicales clasistas -entre ellos, Agustín Tosco- prefirieron mantenerse al margen de la acción.Poco más de un año después, Tosco concedió una entrevista al diario El Mundo y narró los sucesos posteriores a la fuga de decenas de revolucionarios de la cárcel de Rawson. El que fue secretario general del combativo sindicato Luz y Fuerza, recordó los momentos vividos en la cárcel de Rawson y evocó el homenaje que, el mismo 22 de agosto de 1972 por la noche, realizaron los presos políticos desde la cárcel de Rawson. Este es su relato:

“Desde el 15 de agosto, día de la evasión, vivíamos en un clima de gran ansiedad. Habíamos sido reagrupados en pabellones distintos a los que ocupábamos en aquella fecha, y aislados rigurosamente en cada una de las celdas individuales. La puerta de la celda era maciza, con algunos agujeros de un centímetro de diámetro, que hacían de mirilla para los celadores que nos observaban y controlaban constantemente. Una especie de pequeña ventana, con barrotes cruzados, semejante a una claraboya sin vidrios, colocada sobre la puerta, nos permitía mirar directamente a algunos compañeros, a los ubicados en las cinco o seis celdas de enfrente; para ello debíamos subirnos a la cabecera de la cama y estar en posición muy incómoda. Pero lo hacíamos con entusiasmo, pues eso nos permitía contactarnos de alguna manera, plantearnos los interrogantes que la situación de incomunicación nos obligaba, e ir transmitiendo las opiniones con el lenguaje mudo de la mano, en el que ya éramos expertos. Dados los cuarenta y cinco metros de longitud del pabellón y las dos series de veintiuna celdas a cada costado del mismo, la retrasmisión se iba haciendo en forma de zigzag hasta completar la totalidad.Nuestra preocupación mayor era la suerte corrida por los compañeros que se habían fugado. Muchos de los prisioneros pertenecían a organizaciones armadas y otros no; es decir, los que nos encontrábamos en el pabellón. Más a todos nos embargaba una seria inquietud pues la noche del 15 de agosto habíamos escuchado por radio que habían sido apresados en el aeropuerto de Trelew; que se les había dado garantías de reintegrarlos al penal; que estaban en marcha hacia el mismo, en una columna que encabezaban Pujadas, el juez Godoy, el doctor Amaya y miembros de las fuerzas de represión. La noche del 15 de agosto, en la que permaneció tomado interiormente el penal, escuchamos las emisoras de Chile, donde se daba cuenta del secuestro del avión, que en él viajaban Santucho, Osatinsky, Vaca Narvaja, Gorriarán, Quieto y Mena. Pero el 16 de agosto a la mañana, se nos incomunicó. No sabíamos casi nada de los diecinueve restantes.Teníamos la posibilidad de informarnos muy precariamente por dos vías: en la guardia los celadores solían escuchar los informativos y todos hacíamos un profundo silencio para tratar de pescar algo; o bien el contacto con algunos celadores más “flexibles”. Cuando nos abrían la puerta para ir al baño o cuando nos traían la comida, también podía damos una “pista”.Antes del mediodía del 22 de agosto, algunos compañeros comenzaron a transmitir con el lenguaje mudo que parecía que tres prisioneros que estaban en la Base Naval de Trelew habían sido asesinados. Una gran angustia experimentó todo el pabellón. Por la mañana habían requisado en forma muy dura -ellos ya sabían lo acontecido en la madrugada- y propinaron golpes de puño a varios, además de hacernos correr desnudos desde el baño a cada una de las celdas. Habíamos gritado y protestado con toda nuestra fuerza.A medida que lográbamos noticias, precarias todas, iba aumentando el número de muertos. Decían que Pujadas había intentado apoderarse de la ametralladora de un guardia, que se había generalizado un tiroteo y que habían caído todos. A las 17 horas estaba prácticamente confirmado que habían sido muertos los diecinueve compañeros.Fueron horas de intenso dramatismo. Todos estábamos encaramados y tomados de los barrotes cruzados de la ventana de la celda hacia el interior del pabellón. Había rostros enmudecidos. Otros lloraban con profundo dolor y rabia. Algunos gritaban y daban vivas a cada uno de los caídos y a las organizaciones guerrilleras, a la clase obrera, a la revolución y a la Patria.A la noche se preparó un homenaje simultáneo en los seis pabellones ocupados por los presos políticos y sociales. Espontáneamente cada uno relataba aspectos de la vida, las convicciones, la personalidad de los caídos, hasta completarlos a todos. Posteriormente hablaron varios enjuiciando y condenando el alevoso crimen y fijando la responsabilidad en la dictadura y el sistema. Luego a voz en cuello se gritó el nombre de cada uno y cada vez se respondía en forma vibrante y unánime: ¡Presente! ¡Hasta la victoria siempre!Se entonaron colectivamente las distintas marchas partidarias. Todo quedó en silencio. Los guardias ordenaron acostarse. Esa noche nadie durmió. El recuerdo de los mártires caídos, la imagen de cada uno, su heroico ejemplo, llenaba la imaginación, hacía estremecer los sentimientos y daba una pauta más del duro y glorioso camino revolucionario que recorren la clase obrera y el pueblo hasta su total y definitiva liberación”

trelew2009Rosario


Fue inaugurado el torneo rural, muchas corbatas y pieles,

peones con toros

y damas y caballeros, ustedes saben, Ana,

María, Mariano,

esos apellidos con olor a bosta y lupanares ilustres

y hubo misa de campo y todo, los aberdeen angus, los hereford,

los holandos argentinos, los ministros, los dueños de la tierra,

Eduardo, Graciela, Clarisa, Humberto,

y había un día sin sol sobre las tumbas del crimen,

y todo un mundo sucio allí, vacas, dicursos y más vacas,

y ladraban los generales y los perros y me dolían los puños,

Miguel, Alberto, Jorge, Carlos,

me dolía ese agosto, esas sombras de chacales por el mundo,

pero ustedes comprendan, todavía falta un poco, no mucho,

algo más de sangre, Alfredo, Rubén, Humberto,

algo más de sangre y dolor aún le falta al hombre,

algo más de sangre en ese camino, en ese camino de luz para siempre, Jorge,

Mario,

todos ustedes, comprendan,

pero ya llegaremos pisando apellidos,

toros, ministros, generales,

pisando nuestros propios huesos, nuestra propia sangre,

ya llegaremos.

Dardo S. Dorronzoro*

“Informe sobre Trelew”. Agosto de 1974.

*Novelista, cuentista, poeta y periodista argentino. Detenido/desaparecido desde 1976.


El 15 de agosto de 1972, en el gobierno dictatorial del General Alejandro Agustín Lanusse, veinticinco presos políticos pertenecientes al PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo); las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) y Montoneros, se fugaron del penal de Rawson en la provincia de Chubut. Seis de ellos lograron llegar al Chile de Salvador Allende. Diecinueve no alcanzaron a subir al avión. Se entregaron luego de acordar públicamente garantías para su integridad física. El 22 de agosto los diecinueve prisioneros fueron fusilados a mansalva con ráfagas de ametralladoras en la base naval Almirante Zar. Tres de ellos sobrevivieron para contar la historia que hoy recuperamos, para mantener viva la memoria, para no olvidar, ni perdonar.

Los fusilados:

Carlos Alberto Astudillo (FAR)

Rubén Pedro Bonet (PRT-ERP)

Eduardo Adolfo Capello (PRT-ERP)

Mario Emilio Delfino (PRT-ERP)

Alberto Carlos del Rey (PRT-ERP)

Alfredo Elías Kohon (FAR)

Clarisa Rosa Lea Place (PRT-ERP).

Susana Graciela Lesgart de Yofre (MONTONEROS).

José Ricardo Mena (PRT-ERP).

Miguel Ángel Polti (PRT-ERP).

Mariano Pujadas (MONTONEROS).

María Angélica Sabelli (FAR)

Ana María Villareal de Santucho (PRT-ERP).

Humberto Segundo Suarez (PRT-ERP).

Humberto Adrián Toschi (PRT-ERP).

Jorge Alejandro Ulla (PRT-ERP).

Los sobrevivientes:

Maria Antonia Berger (MONTONEROS).

Alberto Miguel Camps (FAR).

Ricardo René Haidar (MONTONEROS)

Seis compañeros lograron fugar el 15 de agosto, llegaron a Chile y luego a Cuba:

Roberto Quieto. (FAR)

Marcos Osatinsky. (FAR)

Domingo Mena, (PRT-ERP)

Mario Roberto Santucho, (PRT-ERP)

Enrique Gorriarán Merlo. (PRT-ERP)

Fernando Vaca Narvaja. (MONTONEROS)

Los presos de la cárcel de Rawson no estaban solos. Muchos vecinos de la ciudad se ofrecieron como apoderados de los presos y conformaron la Asamblea del Pueblo. Ellos  también fueron víctimas de la represión del Estado pocos meses después de la fuga: el gobierno nacional mandó allanamientos a numerosos domicilios y comercios y terminó deteniendo a 15 personas que trasladó a la cárcel de Devoto.

La lucha popular logró que los liberaran.

Hoy como ayer reivindicamos la unidad en la acción y la solidaridad popular con los combatientes revolucionarios.

Frente a los juicios a los genocidas de Rosario

nos unimos a la consigna:

Los juzga un tribunal, los condenamos todos

ellos matan

Trailer de la Película “Trelew. La fuga que fue masacre”

“Ni Olvido Ni Perdón”. Raymundo Gleyzer(1973)

MESA DEBATE SOBRE MARIO ROBERTO SANTUCHO LÍDER DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES (PRT) Y DEL EJÉRCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO (ERP) A 73 AÑOS DE SU NACIMIENTO (12 de agosto de 1936)

Jueves 13 de agosto a las 18 horas en en Anfiteatro de la Asociación Trabajadores del Estado (SantuchoATE):

Belgrano 2527, Capital Federal.

Debatirán:

* Coronel Horacio Ballester, presidente del Centro de Militares para la Democracia (CEMIDA)

* Humberto Tumini, fundador del Movimiento Libres del Sur

* Daniel De Santis, militante del PRT, coordinador de las cátedras Che Guevara[1] y Mario Roberto Santucho

* Abel Bohoslavsky, militante del PRT en los años 60 y 70, actual integrante de la cátedra Che Guevara, colaborador de la Juventud Guevarista y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)

Los panelistas harán una semblanza de la vida y la obra de Mario Roberto Santucho. Reflexionarán en torno a la actualidad de su pensamiento y su proyecto político. También será un foco de atención el tema de la lucha armada y de las epopeyas de militares atípicos de nuestro país como José de San Martín y Martín de Güemes. El mismo día tendrá lugar la presentación de la nueva edición del libro Nosotros los Santucho, en el que Blanca, una de las hermanas de Mario Roberto, narra la saga de esta familia diezmada por el terrorismo de Estado.

HOMENAJE A UNA TRAYECTORIA Y UN LEGADO REVOLUCIONARIO

Evocar a Mario Roberto Santucho en la actualidad es algo más que rescatar de las cenizas de las historias oficiales la figura del personaje estigmatizado como demonio, o al que se le atribuye un romanticismo épico con el deliberado propósito de esconder su trayectoria y su legado, que es nada más ni nada menos, el mensaje de una vida entregada por los sueños de su ideario de Revolución Socialista. Fundador en 1965 del Partido Revolucionario de los Trabajadores, un proyecto político fundado en el marxismo, él provenía de uno de sus troncos precursores, el Frente Revolucionario Indoamericano y Popular que se fusionó con Palabra Obrera, para sentar las bases de lo que años después sería una de las mayores expresiones revolucionarias de la época. Promotor de la corriente leninista del PRT, del que fue secretario general, impulsó en 1970 la fundación del Ejército Revolucionario del Pueblo, del que llegó a ser su Comandante. Investigador infatigable de la historia nacional y americana y de la situación socio-económica y política que le tocó vivir, asumió la ideología de la clase obrera y la difundió en sus ensayos. Al mismo tiempo, fue militante universitario y sindical en las aulas, los ingenios azucareros y los sindicatos. Cuando el periódico partidario El Combatiente que contribuyó a fundar en 1968, alcanzó una masividad inédita a partir de 1973, sus editoriales semanales eran ansiosamente esperados y leídos. Creó escuelas y al mismo tiempo, organizó los primeros destacamentos guerrilleros, poniéndose una y mil veces al frente de acciones de combate. Como Raúl Sendic en Uruguay, como Miguel Enríquez en Chile, como Coco e Inti Peredo en Bolivia, como Carlos Fonseca en Nicaragua, fue uno de los émulos del Che Guevara, cuyos contenidos ideológicos y propuestas estratégicas forjaron el auge revolucionario de los años 60 y 70. Heredero de las tradiciones independentistas del siglo XIX, tomó la bandera sanmartiniana del Ejército de los Andes y le sumó la Estrella Roja internacionalista del proletariado para estamparla en la bandera del ERP que flameó en lo alto del viborazo de marzo de 1971. Desafió al pensamiento burgués de la época, predicando crear una opinión pública socialista frente a lo que denominó, con precisión, como enfermedades ideológicas de los movimientos populares: el reformismo y el populismo. Estudioso de la realidad mundial contemporánea, comprendió como pocos el fenómeno del imperialismo, de sus crisis, miserias y guerras, siendo uno de los que más asimiló la experiencia del Vietnam heroico y difundió textos de esa epopeya de Nguyen Giap. Santucho fue un creador, un innovador Planteó la cuestión del Estado y del poder político como eje central de su estrategia y la revolución antimperialista y socialista como programa transformador necesario para erradicar la explotación social y la opresión nacional. El compañero que supo soportar las torturas, por dos veces protagonizó fugas de la prisión a la libertad. Cayó combatiendo el 19 de julio de 1976 a la furia nazifascista que se abatió sobre Argentina. A esa trayectoria y ese legado le rendimos homenaje hoy para sembrar su ideario en las nuevas generaciones.

Mural realizado en Rosario a 33 años de la caída del Roby

Mural Santucho Vive

Mural Santucho Vive

Mural

Stencil en la ciudad de Rosario

santuchoviv stencil

El Roby y el Che

Stencil

Santucho Vive

Mario Roberto Santucho

Secretario General del Partido Revolucionario de los Trabajadores y Comandante del Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP). Asesinado y desaparecido por los militares de la dictadura el 19 de julio de 1976.

 

¡Su lucha y su ejemplo

 

viven en el pueblo!

 “No hay avance sin sacrificios. Pero los profundos cambios que registra la realidad nacional no provienen de una evolución lineal e incruenta. Como todo proceso revolucionario se viene desarrollando en espiral, con avances y retrocesos, en tendencia siempre ascendente, y a costa de sensibles pérdidas. Como dijo Mao Tsé-tung, “luchar, fracasar, volver a luchar, volver a fracasar, volver a luchar hasta la victoria”, es una ley de la lucha revolucionaria. En la guerra de nuestra primera independencia los ejércitos patriotas intentaron avanzar dos veces por Bolivia hacia Perú, hasta descubrir el triunfal camino de Chile; Bolívar a su vez fue, 4 veces vencido en Venezuela y 4 veces se exilió, hasta encontrar en su quinto intento el camino de la victoria definitiva. Así ocurre y ocurrirá en nuestra guerra revolucionaria. Cada paso adelante ha sido conquistado atravesando pruebas y errores, sufriendo dolorosas pérdidas (…) Y en este momento de reflujo de las masas,… las fuerzas revolucionarias podrán analizar serenamente las experiencias, “hacer un alto en el camino”, reagrupar, reorganizar y consolidar el potencial revolucionario para estar en condiciones de aportar vigorosa y organizadamente para la máxima extensión y potencia del próximo auge obrero-popular”. (Mario Roberto Santucho, julio de 1976).

En Rosario

El domingo 19 de julio nos encontramos a las 15:00Hs en el Parque “Ernesto Che Guevara”  (27 de Febrero y Buenos Aires) donde juntos pintaremos un mural en homenaje al Roby.

Santucho Vive